El hijo de Pure Prize repitió su triunfo del mes último batiendo al favorito Saint Runner y los clásicos vuelven a estar en la mira

LA PLATA.- Hubo una pausa y después un período de vuelo bajo; pero, poco a poco, el bueno de Sinigual  (56 kg.) va recuperando la velocidad que lo llevó a prenderse en varios de los cotejos más bravos de 2018. Ratificando lo bueno que había mostrado el mes último, el hijo de Pure Prize repitió “en el disco” en el domingo platense, venciendo al gran favorito Saint Runner (Star Runner, 56) en el kilómetro del Handicap Haras Abolengo, la prueba más importante de una fecha económicamente para el olvido, pues la recaudación apenas si pudo superar los 14 millones de pesos, una de las más bajas de la temporada.

Con la firmeza de Altair Domingos en sus riendas, el reservado de La Providencia lideró de principio a fin, soportando durante gran parte de la recta los arrestos de su escolta, que, aunque no consiguió el objetivo, jamás se entregó en pos de alcanzar al líder. El disco marcó finalmente 3/4 de cuerpo de diferencia entre ambos, son Sausalero (Sebi Halo, 54) completando la trifecta a otros 5 largos, todo tras excelentes 58s3/100.

Preparado por Pedro Nickel Filho en el Campo 2 de San Isidro, Sinigual comenzó su campaña en Azul y bajo las órdenes de Emerson Goncalvez da Cruz, que en su doble función de cuidador y jockey lo llevó a un debut victorioso en la pista del centro bonaerense. Tras esa excelente demostración “ascendió a primera” y ratificó lo mucho que se esperaba de él, ganando el Clásico Lamadrid (L) y, por ejemplo, llegando tercero de Holly Woman (Tawqeet) a cabeza y cabeza en el Gran Premio Maipú (G1) de 2018. Estuvo 10 meses parado el zaino, que no podía mostrar su mejor forma, hasta sus dos labores más cercanas, claro.

En la ganadora de G2 Sirga (Southern Halo) -una nieta de la G1 Sesig (Cinco Grande)- y hermano materno de los ganadores clásicos Silver Bullet y Skyrush, ambos por Orpen, Sinigual va retomando la confianza y, de seguir por ese camino, su año puede ser absolutamente venturoso, pensando incluso en algún nuevo choque en el máximo plano entre los sprinters, allí donde todos ya saben lo que es capaz de dar.