El hijo de First Defense alcanzó una victoria impresionante en The Curragh, Irlanda, zafando de una encrucijada imposible

Para ganar una carrera tan exigente como las Tattersalls Irish 2000 Guineas (G1-1600 m, césped) en la forma en que lo hizo el favorito Siskin, hay que ser diferente. Quedaban 400 metros por recorrer en el primer Classic de la temporada, hoy en The Curragh, y el zaino de Juddmonte corría encerrado en la mitad del grupo, casi sin lugar para escapar y virtualmente condenado a una derrota injusta.

Pero allí apareció la clase del hijo de First Defense y Bird Flown (Oasis Dream) y la frialdad de Colin Keane, su jockey, pegándole un pechazo a Armory (Galileo), encontrando el hueco para arrancar a pura potencia en los 200 metros finales, pasando de largo y venciendo con una facilidad llamativa a Vatican City (Galileo), Lope y Fernández (Lope de Vega) y el propio Armory, el trío de Coolmore.

El disco marcó 1 3/4 largo de ventaja del ganador sobre su escolta, con 3/4 de cuerpo y hocico hasta el tercero y el cuarto, todo tras 1m38s49/100 sobre una cancha de buena a blanda, y, por cierto, de las más difíciles del viejo continente.

Dueño a los 2 años del Phoenix Stakes (G1), en esta misma pista, le dio a Keane su primer éxito en las carreras más fuertes del calendario europeo, misma circunstancia que vivió Ger Lyons su entrenador. Reservado de Juddmonte Farms, y nacido en Kentucky, Estados Unidos, le dio a la chaquetilla de Khalid Abdullah su segundo trofeo en tan prestigiosa competencia, después del conseguido con Kingman (Invincible Spirit) en la versión de 2014.

First Defense (Unbridled’s Song), padre de Siskin, fue un notable velocista en los Estados Unidos, donde venció, entre otras carreras importantes , en el Forego Stakes (G1) de Saratoga. Ya en la reproducción, había dado con anterioridad a la campeona Close Hatches y a la G1 Antonoe.

Su línea materna es impresionante. Se trata de la primera cría en correr de Bird Flown, simple ganadora a los 2 años en Francia pero hermana materna del clásico Barsanti (Champs Elysees) y de la generosa Racing Tornado (Storm Cat), que produjo a la mencionada Close Hatches, madre luego del G2 Tacitus (Tapit), y a Lockdown (First Defense), también clásico.

Su tercera madre es la excepcional Monroe (Sir Ivor), de la que surgen nombres como los de los campeones Xaar (Zafonic) y Cityscape (Selkirk) y los reconocidos Bated Breath (Oasis Dream), Didina (Nashwan), Permit (Dansili), Senure (Nureyev), Masterclass (The Minstrel) y Speak In Passing (Danzig), entre otros.

La actuación de Siskin fue realmente de alto vuelo, quizás hasta más impresionante en la impresión que la alcanzada por Kameko (Kitten’s Joy) en las 2000 Guineas (G1) inglesas hace una semana, aunque esta última prueba resultada bastante más potente en los papeles. Es imposible ahora no soñar con verlo en el Irish Derby (G1), aunque también se abre la posibilidad de un cambio de dirección y tener el Epsom Derby (G1) inglés como otra opción. 

Siskin es el vigésimo sexto “Classic” winner criado por Juddmonte Farms, y el vigésimo séptimo que representa a una de las caballerizas más tradicionales del turf mundial. En el final, una reflexión sobre la calidad del stock de Khalid Abdullah, con referencias cercanas como las de Frankel (Galileo), Enable (Nathaniel), Arrogate (Unbridled’s Song) y Kingman, sólo por nombrar algunos. Impresionante.