El hijo de Full Mast dominó al promediar el derecho para arriba mantenerse cómodo ante la atropellada del potrillo

Combinando su buena actualidad con un peso ideal, 54 1/2 kilos, para Full Serrano el miércoles que pasó en el Hipódromo de San Isidro dejó un gran momento con su victoria en los 2000 metros de césped del Clásico Tresiete (L), la prueba más importante de la jornada.

Saltando desde la milla en la que había terminado tercereo en el Clásico Embrujo (L), el caballo del Stud Gran Muñeca alcanzó un resultado interesante  y que lo postula hacia las carreras importantes de comienzos de 2024 en el norte, como el Clásico Botafogo (G3), preparatorio para el Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1), primer G1 de cada temporada.

Con Brian Enrique en sus riendas, el zaino se movió en un conservador tercer lugar mientras el encaretado y favorito Preston Boss (Holy Boss, 53 1/2) salía, como se esperaba a marcar el paso. El líder corrió bajo parciales firmes de 24s4/100, 48s13/100 y 1m11s20/100, pero al llegar la recta empezó a mostrar síntomas de cansancio.

Así, fue fácil presa de Full Serrano, que arrancó fuerte frente a las tribunas, pasó al frente por los 200 metros y abrió diferencias imposibles de descontar para el potrillo Epityrum (Portal del Alto, 55 1/2), que vino desde muy lejos para terminar segundo a 2 1/2 cuerpos, con el pescuezo sobre un Presto Boss que guapeó.

En Serra do Mar (Jump Start), con una familia reimportada desde los Estados Unidos por Santa María de Araras como la de Tangaroa (Tan Pronto), que aquí produjo a la campeona Seresta (Jump Star) y al G1 Vespaciano (Daniel Boone), Full Serrano es preparado por Diego Peña y estableció una más que aceptable marca de 2m10/100 .

El zaino le dio carácter clásico a su campaña y ahora puede soñar con llegar a los primeros planos de la división.