Cerca ya de cumplir los 7 años, ratificó su liderazgo entre los fondistas que actúan en La Plata ganando por 8 cuerpos el Clásico Comparación (L)

LA PLATA.- En la larga del Bosque, al menos por ahora, no hay forma de ganarle a Sólo Un Momento. El caballo del corazón gigante, el que volvió de una fractura de la que pocos consiguen reponerse para ser mejor, ratificó su liderazgo en la categoría quedándose de forma categórica con el Clásico Comparación (L-2200 m, arena), que por fin se disputó después de reprogramarse.

Titular del Gran Premio Dardo Rocha (G1) y también del Clásico Uberto F. Vignart (G2), el hijo de Orpen y Salsa Inglesa (Roy) está en un momento fenomenal, aún cuando el implacable almanaque lo muestra a poco de cumplir los 7 años.

En la prueba que históricamente “comparó” a los potrillos con los mayores, aunque eso en la práctica ya hace muchísimo tiempo quedó en el olvido, Solo Un Momento prevaleció casi que a placer, haciéndole pasar un papelón en la recta a sus adversarios.

Conducido por Aníbal Cabrera, desde hace algunas semanas primera monta de La Manija y Carampangue, estos últimos colores que defiende el pupilo de Luciano Cerutti, el favorito le cedió la punta a Keen (Storm Surge), dejándolo mover con libertad hasta la parte final del codo, donde le “puso el cuchillo”. Ya en el derecho, hubo un atisbo de lucha que se terminó diluyendo en unos pocos segundos, con Sólo Un Momento dominando de lleno abierto y separándose 8 cuerpos de aquél a la hora de cruzar el disco; a otros 5, un inofensivo Givaudan (Pure Prize), con el resto terminando como podía y muy alejado.

Al cabo de 2m19s25/100 Solo Un Momento redondeó la novena victoria de su campaña al cabo de 23 salidas, además de sumar 600.000 pesos hasta llevar su recaudación a la fecha hasta los 8.813.750 pesos, una verdadera fortuna.

El cronograma puede tener a futuro un cambio de escenario para Solo Un Momento, con los grandes premios de Honor (G1) y República Argentina (G1) en el horizonte. Ambos serán sobre 2000 metros, cuando pareciera que algo más de distancia le sienta mejor al zaino. Pero con su corazón inagotable y su tenacidad envidiable, hoy, parece no tener hazaña imposible de cumplir por delante.