El Campeón Caballo Adulto de 2019 había sido sofrenado por su jockey en el San Martín, pero no tuvo problemas físicos

Cuando Aníbal Cabrera levantó de golpe y temprano al campeón Sólo Un Momento durante el desarrollo del Gran Premio General San Martín (G1) resultó imposible no pensar que algo malo le había pasado al corajudo zaino. Con un par de lesiones de esas bravas a cuestas, parecía un escenario lógico imaginar el retiro como una posibilidad, más todavía con sus 7 años.

Sin embargo, por fortuna, el hijo de Orpen y Salsa Inglesa (Roy) está bien, sano, y pensando en cómo será su futuro inmediato. “El caballo no se agarró a la pista y Aníbal prefirió cuidarlo para evitar una lesión. Quedó lo más bien y depende de cómo trabaje este viernes decidiremos qué camino tomar”.

Al cuidado de Luciano Cerutti en el Hipódromo de La Plata, las opciones con Solo Un Momento son dos. Por un lado, tiene el Clásico Mineral (L), que se disputará sobre 2500 metros de arena el jueves 26 de noviembre, mientras que también se contempla que el veterano fondista intente defender su título en el Gran Premio Dardo Rocha (G1) del 19 de noviembre próximo en el Bosque, la prueba que la temporada lo tuvo como vencedor, dándole al jockey Pablo Falero el último festejo en el máximo plano de su ilustre trayectoria.

Reservado del Haras Carampangue, Solo Un Momento acumula a la fecha 9 éxitos sobre 23 presentaciones, con premios acumulados por 9.458.750 pesos. Además de la prueba emblema sureña, en su palmarés se lucen las copas de los clásicos Comparación (G2), Coronel Miguel F. Martínez (G3), Ayacucho (G3), Uberto F.. Vignart (G3), Comparación La Plata (L) y del Handicap Churrinche, habiendo terminado segundo en el Clásico Vicente L. Casares (G2) y tercero en el Gran Premio Comparación (G1) y en los clásicos Otoño (G2) y Tresiete (L).

Campéon Caballo Adulto de 2019, Sólo Un Momento parece tener todavía más por dar, siempre de la mano de su talento bien conocido y de su corazón que no conoce de límites.