Como Gustavo Avila en 1971 con Cañonero, el venezolano ganó el Kentucky Derby, con el detalle de que Rich Strike ingresó como suplente a último momento

LOUISVILLE, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Hasta el sábado último pocos habían escuchado acerca de Sonny León, uno de los tantos jockeys venezolanos que compite en los Estados Unidos. Con una carrera en crecimiento desde 2015, el día anterior al Kentucky Derby, en las horas previas a que su vida cambiara por completo, competía en Belterra Park, ganando un claiming de 5000 dólares…

Con 25 años, y asiduo competidor en el circuito de carreras menor de Ohio, consiguió 4 estadísticas en el poco influyente hipódromo de Mahoning Valley, y ciertamente que lo que vivió no estaba ni en sus planes. El resto es historia conocida, a último momento Rich Strike (Keen Ice) entraba por la ventana a la carrera por las rosas tras la baja de Ethereal Road (Quality Road) y junto con el alazán daban la segunda mayor sorpresa en la larga vida de la carrera, imponiéndose a un sport de 80/1.

Sonny llegó a la conferencia de prensa con una rosa en su mano derecha y una sonrisa que lo decía todo. Sus expresivos ojos eran otro reflejo del momento que estaba viviendo y la emoción quedó en evidencia cuando el presentador le dijo a los periodistas: “Estamos orgullosos de presentarle a las conexiones del ganador del Derby 2022”.

Eric Reed, preparador del alazán, le agradeció por la conducción a la que calificó como la mejor que vio, y luego fue León el que comenzó a describir lo que vivió: “Teníamos una largada muy difícil desde el 21. El caballo estaba bien, no sabía si podía ganar, pero tenía una linda sensación. Largó algo lento y eso me ayudó a encontrar una buena posición para salvar mucho terreno. En el opuesto lo llamé un poquito y respondió rápido, me di cuenta que tenía caballo para hacer algo. En los 600 me encontré tan cerca que pensé que podía alcanzarlo, pero tenía tráfico y debía esperar la recta para atropellar. A 50 yardas del disco sabía que lo tenía, que debía empujar más fuerte que nunca”.

“No puedo decir lo que siento, es irreal. No estaba nada nervioso, estaba ansioso; nadie conocía mi caballo, pero yo sí lo conocía. Cuando llegué a la recta me encontré con Messier y tenía la opción de ir por dentro o esquivarlo, pero tenía tanta fuerza mi potrillo que preferí la última opción”, sumó.

Luego, entre sonrisas, contó: “Si no hubiera corrido el Derby hubiera estado con mi familia, disfrutando. La noche anterior vi las últimas versiones del Kentucky Derby y cuando vi la de Mine That Bird y me dije que tenía que hacer ese mismo desarrollo. Quiero disfrutar esta victoria y después veré qué pasará mañana. Cuando vuelva a Ohio seguiré trabajando duro y continuar adelante…”.