El potrillo de Coolmore llegó a su quinto triunfo de G1 consecutivo batiendo a los estupendos Tarnawa y Poetic Flare

DUBLIN, Irlanda (Especial para Turf Diario).- Carreras como el Irish Champion Stakes (G1-2000 m, césped normal, 1.000.000 de euros en premios) son las que engrandecen el deporte, las que hacen crecer la pasión entre los aficionados, la que muestra a la hípica en todo su esplendor, en toda su espectacularidad.

Fue un espectáculo maravilloso, táctico, con tres protagonistas de los mejores que pueden conseguirse en la actualidad, en Europa, pero también en todo el munod. El césped del bellísimo Leopardstown fue escenario de un choque increíble, apasionante, y que tuvo en St Mark’s Basilica a un ganador ajustado, pero pura clase.

No hay otra forma de ganarle a dos rivales como Tarnawa (Shamardal) y Poetic Flare (Dawn Approach) sin la calidad como bandera, y al potrillo de Coolmore le sobra. En su quinto festejo consecutivo de máxima escala llegó al disco con 3/4 de cuerpo de ventaja sobre la yegua, mientras que el zaino Poetic Flore quedaba tercero al hocico, todo tras 2m11s19/100, en una pelea que en los últimos 300 metros paralizó corazones, luego de que Patrick Sarsfield (Australia) dio por cumplida su misión al frente. Hubo suspenso, pues los comisarios estudiaron si hubo una interferencia de St Mark’s Basilica en contra de Tarnawa sobre el final, pero desestimaron la opción y confirmaron el marcador.

“Es un caballo especial, se relaja y acelera, tiene toda la determinación de los Galileo y la velocidad de Siyouni”, contó Aidan O’Brien después de su triunfo número 10 en la carrera. Luego, sumó: “Ryan -Moore, el jockey- le dio una gran conducción y no tengo más que sacarme el sombrero. Las fracciones de los últimos dos furlongs fueron rapidísimas y una de sus grandes características es la de relajarse y acelerar tan fuerte. Ahora tenemos muchas opciones; puede volver a la milla o seguir en esta distancia. Lo único que sabemos en que podríamos tener algunos problemas con el Queen Elizabeth II Stakes (G1) del Champions Day. Sabemos que puede manejar el terreno blando, pero en Ascot las condiciones puede ser de un terreno muy malo”, finalizó el preparador.

Temporada perfecta la de St Mark’s Basilica, que se llevó la Poule d’Essai des Poulains (G1) y el Prix du Jockey Club (G1) en Francia, luego el Coral-Eclipse Stakes (G1) en York, sin olvidar su conquista a los 2 años en el Dewhurst Stakes (G1). Ahora ganó el Irish Champion Stakes y otra vez dejando atrás adversarios de enorme categoría. Bien ganada tiene su condición el zaino como uno de los mejores caballos del mundo.