Con los colores del Stud Bingo Horse, los mismos que portó Galán de Cine, su padre, se llevó el Gran Premio Gran Criterium

Por Diego H. Mitagstein / Foto Juan I. Bozzello

Daniel Mautone hace unos cuantos años disfruta ya de la pasión por los caballos de carrera. Le gustán los desafíos y, sobre todo, darle oportunidades a sus buenos caballos en la reproducción. Lo intentó con Jamelao (Gem Master) y logró algunas fotos, pero volvió a la carga con Galán de Cine (Succesfull Appeal) en una apuesta que este sábado le brindó, quizás, una de las alegrías más grandes de su vida en un hipódromo.

Sobre el césped del Hipódromo de San Isidro, y en apenas su primer intento jerárquico tras salir de perdedor en su segunda salida, Star Galán, hijo de aquél y de la cría propia, atropelló en la recta para ganar nada más y nada menos que el Gran Premio Gran Criterium (G1-1600 m, césped pesado), la prueba cumbre de cada temporada allí para los machos de dos años.

Preparado por Roberto Pellegatta y Juan Saldivia, el zaino apareció en escena cuando el favorito Natan (Señor Candy) había dominado con aires de inalcanzable, aunque temprano. El jockey del ganador leyó bien el desarrollo, espero un poco más, y capitalizó en la cuadra final el desafío que siempre significa el repecho del norte, esa que toma a todos cansados y no perdona cuando pasa factura.

Natan había hecho un esfuerzo por los 400 para desprenderse del puntero El Estelar (Il Campione), al que había seguido desde la partida, y nada pudo hacer cuando Star Galán pasó como una tromba por fuera, venciendo finalmente por 2 cómodos cuerpos y con el líder aguantando en la tercera posición, a 3 largos más, todo tras 1m37s54/100, tiempo apenas más rápido con respecto al que empleó en el turno anterior Tan Gritona (Full Mast) para llevarse el de Potrancas (G1).

En Geneática (Missionary), Star Galan saltó a los primeros planos de la generación y le permitió a Mautone tocar el cielo con las manos, como para darle la razón en ese pensamiento suyo de ser agradecido con los caballos que le dieron alegrías grandes. Galán de Cine -acual padrillo en El Paraíso- fue uno de ellos, y ahora esperan en la fila Tetaze (Equal Stripes) y Sandino Ruler (Roman Ruler), sus dos nuevas ilusiones en la cabaña.