El tordillo de Las Monjitas fue vendido y será entrenado en Europa por Dermot Weld, aspirando a llegar a la gran carrera australiana

Si se arma una lista de los caballos más nobles que hayan transitado en los últimos tiempos las principales pistas argentinas, en algún punto aparecerá el nombre de Stivers, el caballo de Las Monjitas que de la mano de su atropellada siempre se las arregla para ganar o figurar en las pruebas de mayor peso del calendario.

La lógica indicaría que el hijo de Lasting Approval estaría apuntando por estas horas hacia una nueva presentación en el Gran Premio 25 de Mayo (G1), en San Isidro, a sus más que bien llevados 5 años. Sin embargo, el futuro del tordillo será bien distinto, pues acaba de ser vendido y a mitad del mes próximo partirá con destino Europa, hacia una aventura increíble.

Stivers fue comprado por el destacado preparador Dermot Weld, que lo llevará hacia su base en Irlanda para armar allí un consorcio de propietarios que deseen tener la oportunidad de correr la Melbourne Cup (G1), una de las pruebas más trascendentes del mundo y que se resolverá el 5 de noviembre en Flemington, Australia, y sobre 3200 metros en el césped.

Hernán Gasibe junto con Carlos D. Etchechoury recomendaron la compra de Stivers a Weld con la intermediación de Tom Foley y la conexión realizada con este último por el jockey Horacio Karamanos, que desde hace varios años desarrolla su carrera en los Estados Unidos.

En Salapaia (Hidden Prize), y de la cría del Haras San Francisco de Pilar, Stivers corrió 23 carreras en San Isidro y La Plata, ganando 6 de ellas, llegando segundo en otras 8 y tercero en 3, habiendo quedado sólo dos veces fuera del marcador y totalizando premios por 3.795.207 pesos.

Su triunfo más importante llegó en el Clásico Porteño (G3) de 2018, pero además conquistó los clásicos Enea y Expressive Halo, el primero en la grama de San Isidro y los dos restantes sobre el verde de Palermo. Además, fue segundo de Sixties Song (Sixties Icon) en la última Copa de Oro (G1) y también en el Martínez de Hoz (G1) ganado por Puerto Escondido (Hurricane Cat). Los clásicos Chacabuco (G2), Buenos Aires (G3), Porteño (G3) y Embrujo (L) lo vieron llegar como escolta.

Tras finalizar quinto en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1) de la temporada anterior, Stivers cumplió su “función de despedida” en el Clásico Botafogo (G3), concluyendo tercero de Hole In One (Heliostatic).

Weld, de 70 años, es uno de los mejores preparadores con base en Irlanda y entre sus pergaminos aparecen 2 triunfos en el Irish Oaks (G1), 3 en el Irish Derby (G1), 6 en el Irish St. Leger (G1), 4 en las Irish 1000 Guineas (G1), además de haber vencido en el Epsom Derby (G1), en el Epsom Oaks (G1), en el Belmont Stakes (G1) y en las 2000 Guineas (G1) inglesas.

Además, Weld tiene sobre sus hombros la experiencia de haberse quedado en 2 ocasiones con la Melbourne Cup, con Vintage Crop (Rousillon) en 1993 y con Media Puzzle (Theatrical) en 2002.

El camino es largo, pero empezará pronto para Stivers de cara a una exportación que le llega en un momento de madurez y que permite soñar al turf argentino con tener su primer representante en la histórica Melbourne Cup.

Diego H. Mitagstein