El notable hijo de Dynamix brilló como nunca antes en la arena de Palermo para alcanzar su primer éxito en el más alto nivel

Por Hugo Bordoni

La milla del Gran Premio de las Américas (G1-1600 m) se rindió a los pies del extraordinario Storm Dynamico (Dynamix), regalándole un cuadro más que merecido a una nobleza digna de otros tiempos, cuando las campañas eran sin vértigo y las tribunas lucían repletas. A los 4 años y con 20 salidas, el zaino de Angel Piana apila trece victorias, jamás se cayó de la trifecta y ya araña los 6 millones de pesos en premios. Buena parte de esa tabulada de órdago la acuñó con Marianito López, pero en sus últimas salidas llegó Gonzalo Hahn a sus riendas, y el piloto del inolvidable Second Reality (Hidden Prize) le dibujó al zaino un desarrollo perfecto, al punto que terminó ganando casi como si la milla porteña de grupo uno fuera el patio de su stud. Cruzó con 3 cuerpos sobre Power Up (Key Deputy), siempre a la altura en estos refregones, en tiempazo de 1m32s32/100 fabricado por el desaforado Onur (Indy Point) en la primera mitad, con parciales dignos de recta.

Justamente fue la furia del alazán de los Ramallo la que ni siquiera permitió que alguien osara a pensar en venir en el fuego del duelo millero. Según el reloj céntrico pasó las cuatro cuadras en  21s59/100 y las ocho en 43s54/100, siempre con esa manía de abrirse que nunca pudo sacarse de encima y que le cuesta un montón de metros regalados. Lo cierto es que mientras el defensor del Gus-May-Fer escarbaba adelante con varios cuerpos sobre Montecelso (Easing Along), Power Up y Storm Dynamico asistían a esa película sin apuro, listos a encargarse de los papeles protagónicos cuando llegara el derecho.

Hizo alentar alguna esperanza Power Up, que dominó en los 400 cuando Onur y Montecelso se confesaron agotados y rumbearon hacia las chapas de abajo, pero ese deseo de la mayoría que el pupilo de Enrique Martín Ferro despegara se desvaneció enseguida. Es que ya por mitad de cancha se notaba que Storm Dynamico pasaría de largo, y en las dos cuadras finales el desarrollo se convirtió en un monólogo del pingo platense, alcanzando la cima de una campaña que la gente del stud La Número 22 tal vez no alcanzó a imaginar ni en sus sueños más aventurados.

Luego de Power Up, Es Torrent (Sidney’s Candy) escarbó con su prolijidad habitual hasta la tercera chapa, en tanto que Mister Key (Key Deputy) y Top One Scape (Cityscape) volvían a sus boxes con la frente en alto, por delante del raudo Onur, finalmente sexto. Ultimo a más de 12 cuerpos, Montecelso desairó por completo, en una tarea que no hace honor a su campaña y convendrá olvidar rápidamente.