Propiedad de Bob Jornayvaz y su La Dolfina Valiente, las dos generosas yeguas madre argentinas serán nuevamente servidas por padrillos de primera línea

Stormy Atorranta (Bernstein) y Stormy Pursuer (Bernstein) (foto) fueron dos de las yeguas más buscadas y más caras cuando hace poco más de dos años se liquidó el preciado plantel de reproductoras del Haras La Biznaga, en el Tattersal de la Rural. Federico Iguacel adquirió a las dos zainas para el estadounidense Bob Jornayvaz, el hombre detrás de La Dolfina Valiente, el equipo de polo de Adolfo Cambiaso.

Hoy vuelven a ser noticia, ahora instaladas en el Gainesway Farm de los Estados Unidos, hacia donde fueron enviadas como parte del plan trazado originalmente y lugar en el que acaban de dar a luz sendas potrancas, por Empire Maker y Tapit, respectivamente, nada más y nada menos. Como para soñar en grande…

Múltiple placé de grado durante su campaña de pistas, Stormy Atorranta ya produjo a los G1 Atómica Oro (Orpen) y Atiko Rye (Catcher In the Rye), y llegó al norte preñada, pariendo en 2019 una hembra por Catcher In the Rye.

Stormy Pursuer, en tanto, es la madre del campeón Hat Puntano (Hat Trick), de la ganadora de G3 en Chile Dale No Más (Fortify) y de la clásica Pulposa Inc (Include), y la última temporada en Gainesway Farm dio a luz un macho por Fortify.

El plan de Jornayvaz involucra los dos países, pues ambas crías de tiempo sudamericano regresarán a la Argentina en los próximos meses para terminar de crecer y correr aquí, mientras que las yeguas serán servidas nuevamente por padrillos de primer nivel, en una lista de “probables” que incluye al propio Tapit, a Quality Road y al crack Candy Ride, entre otros.

“Quieren ver cómo son las crías que acaban de nacer y después tomar la mejor decisión posible. Siempre la base es la calidad”, cuenta Federico Iguacel, la pata nacional de Jornayvaz y que también supervisa la actualidad y actuación de American Dad (Not for Sale) y Maggiore (Orpen), los dos caballos que La Dolfina Valiente tiene en entrenamiento en Palermo y bajo la mano de Mariano Iguacel, hermano de Federico, ambos ya ganadores a los 3 años en Palermo.

El caballo argentino supo ganarse un prestigio enorme a lo largo de los años e inversiones como la que La Dolfina Valiente realizó y realiza no hacen más que obedecer a tantos años de éxito internacional, un valor agregado enorme para nuestro turf.