El tordillo cambió de táctica y se lució en San Isidro; los colores de Candy Ride, otra vez en la cima con su nieto

Eran como 40. Se “apilaron” frente a uno de los televisores del primer piso de la Tribuna Oficial y no pararon de gritar ni un segundo por Strategos, el notable ganador que tuvo este domingo en el Hipódromo de San Isidro el Clásico Pippermint (G2-1400 m, césped), la carrera mas importante del día.

La barra del Stud Ojos Claros, muchos de los mismos que hace unos cuantos años, en el mismo lugar, llegaban al éxtasis absoluto de la mano del fantástico Candy Ride (Ride the Rails), volvían a los discos más trascendentes, no por casualidad, con un nieto del caballo que les cambió la vida.

Su reprise en el Clásico Southern Halo (G3) había sido positiva tras quedar noveno en el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1), y ahora, ya otra vez con gimnasia competitiva, llegó a una victoria super interesante y que lo proyecta como uno de los máximos aspirantes al cetro de la milla en el césped, vacante desde que Nicholas (Equal Stripes) y Pure Nelson (Mount Nelson) fueron por distancias mayores.

Puntero, goloso, el desarrollo del Pippermint le planteaba a Strategos el interrogante de salir a correr o no adelante como siempre, sobre todo, por la presencia de la yegua Princesa Lake (Anjiz Lake). Acertadamente, la táctica diagramada fue dejar a la alazana moverse al frente y esperar el derecho para acelerar, plan que Néstor Fabián Fernández pudo cumplir con precisión.

Princesa Lake movió en todo momento y con el correr de los metros el hijo de Zensational y Candy Woman se fue poniendo más cómodo, dejándose llevar, sin contrariar los pedidos de su jockey, evitando el desgaste. Aceleró allá por los 500 metros, salió fuerte y en la mitad del derecho ya estaba al frente, manteniéndose de allí en más con solidez en la delantera hasta cruzar la meta con 2 1/2 cuerpos de ventaja sobre El Benicio (Hurricane Cat), que por medio dejó tercero a Sandyman (Mutakddim), ambos atropellando juntos.

Joy Filoso (Filoso Emperor), que había batido a Strategos en el Southern Halo, esta vez bajó la guardia para quedar quinto, delante de una agotada Princesa Lake, aunque llegaron a poco más de 5 cuerpos. El tiempo de 1m21s88/100 fue excelente sobre una pista poco elástica, mojada y a la que los jockeys consultados tildaron de “brava”, a pesar del cartel de “normal”.

Con apenas 3 años, Strategos tiene todo para ser un animador central en la media distancia, más ahora que quedó comprobado que no necesariamente tiene que salir a pelearle al viento al frente, sino que también puede venir algo más atrás, en claro síntoma de madurez.

Carlos Guarino presentó al caballo que criaron en sociedad el Haras La Pasión y el Haras Ojos Claros en el campo de este último en Córdoba, la provincia donde el triunfo de Strategos en el Pippermint se vivió con la misma felicidad que aquellos inolvidables de Candy Ride.

Una multitud se arrimó a la hora de la foto con Strategos, gritándolo por su nombre, como en el interior; disfrutándolo, haciendo aparecer esos recuerdos que muchos de los presentes esta vez, disfrutaron también hace un tiempo. El tordillo dio que hablar, y tiene todo para seguir haciéndolo.