El virtual Campeón 2 Años Macho de 2022 ya tiene objetivo: correrá el  30 del corriente la tradicional milla porteña

Campaña espectacular la que cumplió Subsanador durante el primer semestre, cayendo sólo en su debut para luego sumar tres triunfos consecutivos que lo llevaron a la cima entre los machos de 2 años, garantizándole el título de campeón de la división cuando el año próximo llegue el momento de la entrega de las Distinciones Carlos Pellegrini.

Tras ese tercero en su estreno detrás de los también ya graduales Lawson (Le Blues) y El Musical (Il Campione), el representante del Stud Facundito salió de perdedor por 3 cuerpos sobre el luego dos veces placé de G1 Natan (Señor Candy), tocó el cielo con las manos ganando el Gran Premio Montevideo (G1) y se consagró al quedarse hace 3 semanas con el Gran Premio Estrellas Juvenile (G1), siempre sobre la arena de Palermo.

Nicolás Martín Ferro, preparador del hijo de Fortify y Save the Date (Hurricane Cat), ya tiene definidos los planes a seguir: “Subsanador quedó bárbaro después de las Estrellas y ahora va a correr el Clásico Miguel Cané (G2) como paso previo a nuestro primer gran objetivo del segundo semestre: el Gran Premio Polla de Potrillos (G1)”.

Tradicional preparatorio para la prueba que marca el inicio de la Triple Corona nacional, el Miguel Cané se correrá el sábado 30 del corriente en el Argentino, mismo día que se resolverá el Clásico General Luis María Campos (G2), para potrancas, siempre sobre una milla y, por supuesto, en la arena.

De 2000 hasta la fecha, fueron varios los potrillos que alcanzaron la doble Cané-Polla: Urquell (Roy, 2004), Gold for Sale (Not for Sale, 2005), Dancing for Me (Lucky Roberto, 2006), Ilusor (Parade Marshal, 2007), Es Corino (Espaciado, 2010), Indy Point (Indygo Shiner, 2012) e Irwin (Seek Again), el año último.

En tanto, los héroes del Juvenile que luego repitieron en la Polla fueron: Intérprete (Farnesio, 1991), Valenti (Ringaro, 1992), Refinado Tom (Shy Tom, 1996) y Indy Point (2012).

Ya hay próxima carrera para Subsanador, sin dudas el rival a vencer para un Cané que, con su sola presencia, ya luce imperdible.