Exhibiendo una clase descomunal, se quedó con el Gran Premio Selección (G1) de Palermo

El triunfo de Summer Love en el Gran Premio Selección – Copa LALCEC (G1-2000 m) fue de esos a los que cualquier adjetivo le quedaría chico. Apelando a su clase superlativa, la potranca del Stud-Haras La Leyenda llegó al objetivo en una carrera que un “mortal” hubiera perdido.

Todo lo que en la mitad del codo parecía sencillo, con brazadas lujosas de por medio, se transformó en dudas y sufrimientos a 200 metros del disco, cuando Joy Nidera (Fortify) y Mirta (Treasure Beach) la alcanzaron y amagaron con dominarla. Pero fue allí donde la hija de Freud echó mano a la garra y a la calidad para construir un muro insuperable para sus dos rivales y consagrarse como la mejor de la temporada.

Pocos lo saben, pero la última semana de Summer Love no fue sencilla; una llaga en su boca la tuvo a maltraer, sin que pudiera comer como lo tendría que haber hecho. Allí se vio la mano de Roberto Pellegatta y de Juan Saldivia, su asistente, que trabajaron al máximo para lograr que no perdiera entrenamiento, pero tampoco estado; el trabajo del stud fue clave, definitivamente.

Summer Love es diferente, no caben dudas. Quizás por su velocidad natural la milla sea donde explota con mejor eficiencia sus cualidades, pero la clase lo puede todo. En el brillante sábado de Palermo, con un hipódromo realmente repleto, la zaina tuvo un socio incondicional y acertado como el Juan Carlos Noriega.

El cordobés fue fundamental para lo conseguido. No largó del todo bien la gran favorita, se le fueron un tanto las patas, pero no se desesperó y aguardó que sola se recuperara. No tardo demasiado, está claro, y, una vez al frente, la cuestión fue graduar energías.

Ninguna de sus oponentes se animó a pelearla; significaba dejarlo todo. Pudo más la especulación de que Summer Love se cansara que “la heroica”. En los primeros 800 metros estuvo una de las claves de esa marcha extra que luego exhibiría en el derecho, pues manejó el tren a voluntad, con parciales suaves en una pista velocísima, donde los punteros sacaron ventaja.

Antes de pisar la recta llegó la primera señal de alerta. Joy Nidera se arrimó y Noriega llamó a la realidad a Summer Love, la chistó y aplicó un fustazo chiquito para que pusiera mayor atención. De allí en adelante todo fue pelea, corazón y clase. A los pocos segundos se sumó Mirta a la pelea, con un envión tan veloz que dio la sensación de que se quedaría con la victoria.

Pero nadie pudo quitarla a la nieta de Pulpit lo que había venido a buscar. Escarbó cada vez más fuerte, detuvo los embates y cruzó la meta con medio cuerpo de ventaja sobre Joy Nidera, dando la sensación de que podían correr dos vueltas y que el resultado no cambiaría. A medio pescuezo, Mirta completó la trifecta de una carrera que no tuvo en la cancha a Cielo Abierto (Roman Ruler), la enemiga, por un esfuerzo en un nudo.

Paper Mate (Roman Ruler) y Gran Optima (Grand Reward) completaron el marcador rentado, con el bajón pronunciado de Shyster (Equal Stripes), que cedió su invicto sin pena ni gloria al terminar séptima y anteúltima a 9 1/2 cuerpos. Todo transcurrió en una marca destacada: 2m9/100.

Summer Love es la mejor potranca de la temporada. Nadie puede objetarlo, no habrá motivos para hacerlo. Se sumó a la notable lista de ganadores de la Polla y del Selección en la misma temporada, todo un síntoma de calidad y capacidad.

Será difícil volverla a ver en acción, al menos en el país. No fueron pocos los que se animaron a decir que “estaba vendida”. De ser así, fue un placer tenerla, disfrutarla y aprender a quererla. Si el “run run” falla, será un lujo poder seguir compartiéndola…

Diego H. Mitagstein