El hijo de Dubai Sky se impuso de punta a punta y por varios cuerpos en el Clásico Copa de Plata – Italo Traverso (G2)

VALPARAÍSO, Viña del Mar (Especial para Turf Diario).- La Copa de Plata Italo Traverso P. (G2-1500 m, césped) marcó este miércoles el final de la Triple Corona de 2 años  en el Sporting, dejando un sentimiento encontrado, de bronca, al advertir que sólo su propio mal comportamiento dejó al promisorio Super Ocho sin alzar el título.

El hijo de Dubai Sky tuvo otra actuación de alto vuelo, se llevó una cómoda victoria y cerró el proceso selectivo como el mejor macho joven local, con las puertas abiertas para intentar un futuro enorme, incluso, pensando en volver a los máximos. Al cuidado de Marcos Contreras, el zaino dejó la Triple Corona por el camino tras su derrota por distanciamiento en el Gran Premio Gonzalo Bofill de Caso (G2), pues antes había vencido en el Clásico El Estreno Nicanor Señoret (G2).

Super Ocho encabezó en el Sporting el 1-2 del Haras Matriarca, pues derrotó por 5 1/4 cuerpos a su compañero Coppola (Flyer), repitiendo la escena del domingo en el Club Hípico de Santiago, cuando otros dos potrillos de esa cabaña se quedaron con el 1-2 en el Clásico Alberto Vial Infante (G1).

Gonzalo Ulloa no quiso problemas con el favorito, que sacó un par de cuerpos ni bien largaron, abrió más distancia todavía sobre sus rivales al llegar la recta final para rematar bien abierto y pleno de potencia, cerrando su “stand-up” con lujos y al cabo de 1m30s81/100. Sir Constitution fue tercero a otros 2 3/4 cuerpos, con Dubai Cat (Dubai Sky) completando la cuatrifecta.

Ahora con 3 victorias en 6 salidas, Super Ocho tiene por madre a la yegua argentina Berry Blossom (Grand Reward), una propia hermana del G1 Chuck Berry y materna de la múltiple titular gradual Berry Creek (Luhuk). Su línea materna es una de las más populares del Haras La Quebrada, la de la inolvidable Spiny (Ringaro), Topless (Salt Marsh), Tootsie (Fort de France) y muchos más.

Super Ocho se consagró como el mejor 2 años de la temporada en el césped del Sporting de Viña del Mar y cuesta no imaginarlo extender su dominio en el segundo semestre. Tiene mucho más por dar.