Los hijos parte de la segunda y última generación del Kentucky Derby Winner en el país se quedaron con los 5 precios más elevados este martes en el tattersall de Villa Elisa

En parte fue como volver a vivir ese pasado tan cercano cuando la pandemia no nos tenía a todos locos. Barbijos al margen, el bellísimo tattersall que el Haras Firmamento tiene en su capo de Villa Elisa, fue escenario para la Gran Venta Primavera de la cabaña de Juan Carlos Bagó, exponiendo lo que, seguramente, de acá en más será cosa común para los remates de productos: un formato mixto, con lo presencial y el online jugando el mismo partido.

Se pudo sentir en el ambiente esa felicidad por el reencuentro con la acción “masiva” -siempre teniendo en cuenta que lo masivo hoy es muy pero muy chiquito…-, y que ya había tenido algunas experiencias anteriores en el Tattersall de La Pasión o en el de San Isidro, con invitados que se contaban con los dedos de una mano dadas las circunstancias.

Las mesas servidas, los catálogos en papel, las lapiceras, el atril del rematador, imágenes tan comunes siempre y tan reconfortantes ahora; cuidadores y propietarios buscando su ilusión, y el equipo de la cabaña de la gaviota trabajando a destajo en los detalles, recibiendo posturas de los clientes y ocupándose de cada uno de los presentes, cuyo comportamiento, debe decirse, fue como corresponde en materia de protocolos.

A la hora de las posturas, la venta de Firmamento tuvo números por demás interesantes para el momento económico difícil del país y de la hípica y que dejaron a todos contentos. Como tantas veces, el protagonista central en materia de precios fue el Stud De Galera, un amigo de la casa y que se terminó quedándose con el precio máximo.

La fidelidad de su gente tiene correlato lógico en los resutados, pues su chaquetilla negra, rosa y celeste vistió a los G1 Music Van (Van Nistelrooy), The Great Day (Harlan’s Holiday) y Seattle Mat(Seattle Fitz), todos criados en Sierra de los Padres, sin olvidar a otros buenos titulares clásicos como Rosado (Van Nistelrooy) y Van Ros (Van Nistelrooy) o el mismo Carisma Gulch (Thunder Gulch).

Fue Super Mind el potrillo elegido para buscar repetir aquellas hazañas, un hijo del excelente Super Saver y Nevermind Inc (Include), esta madre ya de 2 ganadoras e hija de Stormy Nirvana (Bernstein), G2 y G3 cuando corrió con la chaquetilla de La Biznaga y con el pedigree de Nipona (Babas Fables), Akiro (Saint Sever), Nippon Toss (Egg Toss) y la entrañable South Nina (Southern Halo), triple vencedora de G1 y recientemente desaparecida, como se dio cuenta en exclusiva la última semana. Por él se terminaron pagando 51.000 dólares oficiales.

El dominio de la segunda y final generación de Super Saver en la Gran Venta Primavera de Firmamento fue excluyente, ya que los 5 productos 2019 más caros lo tenían en la parte alta del pedigree. En el orden general, Crazy Seiver fue el segundo caballo más caro.

Con el preparador Hugo Pérez, en comisión, como comprador, llegó a los 44.000 dólares, lógica absoluta si se tiene en cuenta que su madre es la G1 Locasa Nistel (Van Nistelrooy) y que su hermano entero es Beatle Francés, que hace unas semanas ganó el Clásico Coronel Miguel F. Martínez (G3) antes de fallar el lunes en el Eduardo Casey (G2) inesperadamente.

El podio de precios máximos lo completó una potranca -estuvieron muy requeridas-, Super Marian, comprada por Marcelo Vilasio en 39.000 dólares. Nieta del crack Candy Ride a través de Lady Marian, tiene una atractiva materna de los Estados Unidos y a la triple vencedora de G1 Clear Mandate (Deputy Minister) como tercera madre.