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Respondió a la apuesta de su entrenador y se llevó el Clásico La Mission (G2) en un carrerón

La anécdota es simpática, y refrenda aquél viejo dicho: “El que sabe, sabe”. Como todos los días, Turf Diario “subió” a su cuenta de twitter la nota de previa al Clásico La Mission (G2-2000 m, césped), la trascendental prueba para las yeguas mayores que fue el paso más importante de la tarde sabatina en el Hipódromo de San Isidro. A los pocos minutos, Roberto Bullrich comentó, breve, casi terminante: “Sweet Mana. Bravísima”. Los seguidores del preparador encontrarían a la tarde un premio a $ 13,90 (exagerado, por cierto), pues la hija de Easing Along respondió a las esperanzas de “Coco” y volvió a mostrar toda su categoría en su pista preferida. Por eso: “el que sabe, sabe…”.

En un verdadero carrerón, la defensora del Stud San Maluc luchó mano a mano con Global Beauty (Global Hunter) de los 250 metros al disco, guapeando para alcanzar el objetivo con apenas media cabeza de ventaja sobre su valiente adversaria, que también dejó en claro sus preferencias por el verde del Jockey Club.

A 1 1/2 cuerpo, la favorita Sinfonía Fantástica (Cima de Triomphe) dejaba gusto amargo para su parcialidad. Sin demasiado ritmo adelante, la tordilla de Arcángel perdió en el tirón con Sweet Mana y Global Beauty, y para cuando arrancó de firme, el disco estaba al alcance de la mano. Descontó mucho en la cuadra final, pero sólo le sirvió para completar el podio.

La que no corrió nada fue Carta de Amor, cuyo primer intento más allá de la milla terminó en una actuación que no colmó las expectativas. Si bien sólo llegó a 4 1/2 largos, la Heliostatic de Las Monjitas no mostró ese rush impresionante al que venía echando mano en su fenomenal serie de victorias previa. Suele pasar que cuando la distancia no cae bien, el golpe de velocidad se licúe. Será, entonces, tiempo de decisiones para Carlos D. Etchechoury.

Sweet Mana, que volvió a ser conducida sin fisuras por Fabricio Barroso, se afianza como una de las mejores fondistas en el césped de San Isidro y, de paso, le dio a la familia Cavalieri un nuevo episodio feliz en una zaga mayormente de cría propia que con la misma familia materna incluye otros nombres importantes como los de Miss Serendipity (Not for Sale), Malinche (Lode), Malibu Queen (Bernstein), Lady Ling (Egg Toss) y Oligante (Ringaro), entre otros…