Reciente ganadora del Clásico Ocurrencia (G3), busca ratificar su excelente forma en el Condesa (G3)

Programa más que interesante el que ofrecerá esta tarde el Hipódromo de San Isidro, arrancando una semana de alto vuelo y que contrasta con el bajísimo nivel que se vivió en el período anterior. “Larga” con todo el norte, de la mano de una doble tanda clásica encabezada por el Condesa (G3-1000 m, césped), para yeguas desde los 3 años, y que se completa -aunque abrirá la serie- con el Bayakoa (L-1400 m, césped), para potrancas (y que se comenta por separado…). En materia de apuestas también la oferta aparece suculenta, con 4.972.464 pesos en pozos asegurados, destacándose los 750.000 que tendrá como mínimo la cuaterna final (base de $ 20).

En el Condesa todo parece a pedir de boca de Sweetest Dream, la zaina del estadounidense John Behrendt y que acaba de reencontrarse con la victoria alzándose con el Clásico Ocurrencia (G3), cuando dio cuenta de Princesa Lake (Anjiz Lake), la misma que ayer en el Bosque se quedó con el Especial AP Candy.

La hija de Sebi Halo está invicta sobre el césped del Jockey Club, donde en abril se alzó con el Clásico Olavarría (G3), antes de su muy meritorio tercer puesto en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires (G1) de Palermo, ante los machos. Acostumbrada a moverse a la expectativa, Sweetest Dream le da la revancha a Pora Mi (Storm Surge), que en el Ocurrencia llegó tercera a menos de un cuerpo, siendo antes segunda de Slingerlands (Sebi Halo) en el Producción Nacional (L). Campaña por demás pareja la de la reservada de Asayé, lista para dar vuelta la historia.

No es menos que las anteriores Dona True (Yes It’s True), quinta lejos en el mencionado Producción Nacional, pero que con anterioridad había sobresalido en el Handicap Fitzcarraldo. Con 2 primeros en 3 actuaciones llega a los clásicos Doña Angélica (Angiolo), con Key Player (Key Deputy) completando el lote, ya más retrasada en la impresión.