El campeón Latinoamericano alcanzó una brillante carrera el 1 de mayo en Palermo, venciendo por 2 cuerpos a Emotion Orpen; el tordillo Strategos quedó cuarto, preso de un desarrollo previsible

Por Diego H. Mitagstein

El Gran Premio República Argentina (G1) 2021 quedará en la historia. Por haberse corrido sin público, por todo lo que generó en la previa y por la mucha tela para cortar que dejó una versión fantástica, repleta de condimentos, y que terminó por ratificar la enorme categoría de Tetaze, el crack de Roberto Pellegatta que después de más de un año se reencontró con los discos de G1, tras aquella consagratoria conquista en el Longines Latinoamericano (G1) de 2020 en San Isidro, también con tribunas vacías como marco.

Tetaze lucía como el mejor, aún ante el desafío que le proponía la presencia de un caballo único como Strategos (Zensational), el de la hazaña de ganar un gran premio en la recta en diciembre y cuando ni siquiera habían pasado cuatro meses alcanzar un éxito en la misma categoría en 2000 metros, y con el probable desarrollo que esperaba -y que luego terminó por confirmarse….

La anotación de One Samurai (First Samurai) le ponía por delante un signo de interrogación a Strategos y su velocidad, pues se sabía de antemano que trabajaría como pacemaker para favorecer la atropellada de Emotion Orpen (Orpen), el otro caballo de Firmamento, en una táctica tan lícita que hasta “da cosa” tener que aclararlo, esa que en otros países siempre está a mano: el juego de yunta se trata de eso.

Y allí fue, lanzado desde los partidores One Samurai para obligar a correr de firme al tordillo desde la partida, “metiendo pata”. Más allá de la postura de su rival, Strategos también luchó bastante con su ímpetú; enojado, difícil de serenar y dando ventajas doblando abierto la primera curva, le costó relajarse y esas energías perdidas luego le pasaron factura.

Detrás, William Pereyra traía a Tetaze, con la orden por parte de Pellegatta de no dejar correr libre a su gran rival. En tanto, desentendido, en la zaga, Rodrigo Blanco luchaba contra las dificultades que siempre da Emotion Orpen, bravo para hacerlo entrar en razones y correr de firme siempre; pesado, necesitado de brazos y piernas para tomar ritmo.

El planteo era el pensado (tampoco existían demasiadas opciones al respecto…) y quedaba ver cómo responderían todos en el derecho. One Samurai dio por cumplida su misión allá por los 600 y Strategos quedó por unos instantes adelante, pero Tetaze, con Pereyra haciendo caso, casi ni tardo en buscarlo y dominar, con toda la recta por delante a la espera de las atropelladas.

Sacó ventajas el favorito y se dispuso a esperar por lo que viniera de atrás. Fue el momento de entrar en escena para Emotion Orpen, que arremetió con ganas, pero topándose con un excelente caballo que no le dejó margen para la ilusión. De todas formas, no todas fueron rosas para el ganador, que “se infló” en los 100 y perdió potencia, permitiendo que su adversario  se arrimara hasta llegar a sólo 2 cuerpos. Detrás, el outsider Australis Cheeky (Interaction) fue tercero a otros 3 largos, misma diferencia por la que Strategos cerró en cuarto lugar, desgastado, todo en una marca estupenda de 1m58s24/100, a nada del récord que sigue ostentando El Margot (El Garufa).

“Es un caballo excepcional, lástima sus problemitas respiratorios que no lo ayudan. Sabíamos que la carrera se iba a hacer así, y William tenía la obligación de marcar a Strategos si no iba nadie. Se dio el juego de yunta y no sacó esa responsabilidad. Esto es por plata y son cosas que se puede hacer y te pueden pasar…”, resumió un Pellegatta emocionado tras la victoria de Tetaze, la segunda en el historial del preparador después de aquella que logró con Dr. Ciro (Engrillado), en 2002.

Tetaze se quedó con un República Argentina para la historia y que hubiera llenado Palermo en tiempos de puertas abiertas. Ganó el mejor caballo, y para lo que resta de 2021 habrá que hacerse muchas ilusiones con vivir espectáculos fantásticos, aunque sea por la tele…