La hija de Westow superó por 5 cuerpos a su rival de la mano de la dupla Trujillo-Suárez

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- La Toffee (Westow) campeona, la dos años que lo ganó todo, la juvenil que triunfaba con paso arrollador, ha vuelto. Y los hípicos aplaudimos su retorno. Este domingo, en el Clásico Enrique Ayulo Pardo (G1-2000 m) se sacudió de sus dos últimas derrotas (ambas con pretexto aceptado) y se impuso ampliamente en la segunda corona, dejándonos en claro que es la mejor exponente femenina de su generación.

Con Carlos Trujillo en controles, marcó 5 cuerpos de separación sobre los dos kilómetros, venciendo a las mismas contemporáneas que la habían adelantado en la Polla de Potrancas (G1-1600 m), a inicios de mes, y donde ella alcanzó un más que meritorio tercer puesto.

Aquella tarde le tocó correr sumamente fuerte al inicio, siguiendo a Cosa Nostra en parciales de 23s13/100 y 24s35/100, para luego tomar la posta en el tercer tercio y marcar 24s33/100. La primera corona la perdió en los últimos 50 metros y a su retorno se supo, además, que se había golpeado fuerte al momento de la partida.

Ahora, en una distancia más cómoda a sus medios y sin problemas, Toffee fue la misma de la primera mitad del año. Controlada por Trujillo, no tuvo necesidad de salir a correr adelante. Dejó que Costa Norte (Forty Tales) hiciera el trabajo de marcar el paso y que Calabria (Southdale) la persiguiera. Es decir, el mismo tren de la Polla. Si la lógica se daba, la puntera iba a ceder sola y su perseguidora iba a ser rival en la medida que la dejara actuar con libertad. Entonces el jinete se cuidó de no entrar en un pleito innecesario y solo se puso a medir las fuerzas de las que venían adelante. El tren se hizo sumamente lento, arrancando en 23s82/100 y continuando luego en somníferos parciales de 25s89/100 y 26s90/100.

Era obvio que con ese ritmo, las atropelladoras iban a sufrir. Y uno pensaba en Emilia’s Moon (USA-Malibu Moon), la favorita. Venía última, con Martín Chuan haciendo esfuerzos para despertarla de ese paso aburridor. La potranca no respondía y tímidamente se iba a acercando al lote de adelante.

Con Toffee pasaba todo lo contrario. En la curva ya tenía cara de ganadora y esperaba solo caerle en posta a Calabria, que había dominado las acciones y empezaba a ilusionar a sus parciales. Pero la alegría les duró poco, porque la hija de Westow se le fue encima y no encontró resistencia. La pasó de largo. Sacó las manos fuertes y se mandó mudar para establecer un triunfo inobjetable. Pero además, dando la impresión que si la carrera tenía 100 o 200 metros más, la separación sería mayor. Como para ir pensando en el Derby Nacional.

La escolta fue la argenitna Chiquibaby (Endorsement), que simplemente tuvo que rendirse ante la superioridad de la nacional. Talaverano la llevó con mucho criterio, siempre imitando lo que Toffee hacía, pero cuando la tuvo en el ‘mano a mano’, su conducida no salió con fuerza y el amago solo le sirvió para defender el placé, completando una exacta de nietas paternas del gigante genético Distorted Humor.

La que se superó mucho fue Revolución (Riviera Cocktail), que borró su mala performance de la Polla de Potrancas (G1) y ahora sí avanzó para completar el podio, delante de la favorita Emilia’s Moon, que dejó en claro que dependerá mucho de los desarrollos fuertes para verla atropellar como lo hizo en la primera corona.Muchos querrán desmerecer el triunfo de Toffee amparándose en el tiempo de 2min10 y monedas para los dos kilómetros. Y aunque la marca dista mucho del récord de 2min01s49, también hay que convenir que las condiciones se dieron para un tren bastante lento. Solo recordemos que hace poco más de una década, la crítica prácticamente sepultó a Lady Shatzi (Privately Held) cuando ganó la segunda corona y no le daban ni crédito para correr el Derby Nacional (G1). La yegua no solo ganó la Cinta Azul, sino que fue Caballo del Año y terminó siendo vendida como yegua madre a Japón.

Néstor Obregón Rossi

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