Espectacular jornada se espera para esta tarde en Avenida del Libertador y Dorrego; Siempre En Mi Mente es candidata en el clásico

Hará calor hoy. Mucho. Muchísimo. Pero el programa que diagramó el Hipódromo Argentino de Palermo invita a desafiar al clima, ponerle el pecho a las balas y disfrutar de un verdadero festival hípico, con el siempre interesante extra de varios millones de pesos en pozos asegurados e incrementos.

Mucho interés existe en saber cómo se resolverá el Clásico Carlos Tomkinson (G2-1600 m, arena), para yeguas desde los 3 años y con $ 1.600.000 para la ganadora, pero además bien temprano se dará una seguidilla de turnos para potrillos y potrancas de 2 años, 6, para ser más precisos, en divisiones bienvenidas por propietarios y profesionales y que redundarán en una mayor disponibilidad cuando lleguen los siempre flacos en convocatoria primeros clásicos para la generación.

El Tomkinson tiene en dos pupilas de Nicolás Martín Ferro a sus candidatas, ambas, como viene siendo usual, por Enrique, su padre. Por un lado estará Siempre En Mi Mente (Equal Stripes), y por el otro Tit Ruler (Roman Ruler), las dos únicas titulares graduales que reunió  el grupo de 8 participantes.

Con Eduardo Ortega Pavón en sus riendas, Siempre En Mi Mente regresa a la pista donde debutó ganando con los segundos alcanzados en los clásicos Sibila (G2) y Carlos P. Rodríguez (G2) como carta de preentación, en ambos casos sobre el césped. Dueña de los clásicos Paseana (G2) y Eudoro J. Balsa (G3), pinta para ser figura central.

Tit Ruler, por su parte, suma en su cuenta el Handicap Ante Diem y los clásicos Fallow, Fernández Guerrico – Longines Cup (G2), Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera (G3) y Círculo de Propietarios de Caballerizas SPC (G3), mostrando habilidad en cualquier superficie. Para ella será reprise, pues no sale a la cancha desde que quedó quinta en el Omega (G2).

En racha, se sube al plano gradual Embriagame (Fragotero), que después de ganar un par de condicionales se agrandó adelante para vencer en el Clásico Orbit (L) de San Isidro, siempre en la arena.

La de La Fantastique (Le Blues) será una presencia para seguir de cerca, ya que siempre se la consideró como una yegua útil al máximo y en su reciente victoria sobre la milla local fue una aplanadora. Si su evolución se confirma, tranquilamente puede perderse.

Orpen Moon (Orpen) también está agrandada y quiere sorprender, con el dato nada menor de que llevará en sus riendas al imparable Francisco Leandro, listo para ganar cualquier carrera.