La New York Gaming Commission le devolvió su licencia y el profesional está de vuelta al ruedo; esta semana recibirá 2 caballos

NEW YORK, New York (Especial para Turf Diario).- Tras pagar una durísima suspensión de 10 años, Richard Dutrow Jr., uno de los entrenadores más controvertidos en los Estados Unidos, está de regreso en el juego. La New York Gaming Commission (NYGC) le devolvió su licencia el 27 de febrero último y ahora empieza a rearmar su caballeriza.

Recién el martes último volvió a las mañanas de trabajo el profesional, que fue penado en 2013 por la State Racing and Wagering Board -predecesor de la NYGC- por un amplio número de violaciones a los reglamentos, como tener jeringas con medicaciones no autorizadas en su caballeriza. 

“Me dieron algunos boxes en el barn 28 de Belmont Park, donde ya estuve empezando a acomodar algunas cosas. Sobre el final de la semana llegará el primer par de caballos y de allí en más espero seguir sumando más. Estoy de vuelta y eso es bueno, sólo quiero mirar hacia adelante, sin dar vuelta la cabeza y recordar lo que pasó. Esto se siente muy bien”, comentó Dutrow a TDN.

Actualmente de 63 años, el profesional compitió por última vez el 16 de enero de 2013 en Aqueduct, ganando un claiming con Colossal Gift (Songandaprayer), y a lo largo de su trayectoria sumó 1811 triunfos, totalizando premios por 87.499.890 dólares. Entre los ejemplares más importantes que estuvieron a su cargo aparecen Saint Liam (Saint Ballado), con el que ganó el Breeders’ Cup Classic (G1); Big Brown (Boundary), que se quedó con el Kentucky Derby (G1); Kip Deville (Kipling), vencedor en el Breeders’ Cup Mile (G1), etc.

“Terminé sudado de trabajar en mi primer día. Tomé una ducha y festejé tomando algunas cervezas. Me encanta”, sumó Dutrow, para después contar: “Estoy listo para claimear algunos caballos, y para comprar. Por lo que también estoy listo para ganar. Creo que para cuando termine el mitín de Saratoga ya tendré entre 25 y 30 caballos a mi cargo, pero ¿quién sabe? Voy a empezar a reclamar, pero no siempre es fácil porque muchas veces no se sabe qué puede pasar luego con esos ejemplares. Mi intención es correr todo lo que pueda lo más rápido que pueda, y para eso seré todo lo agresivo que pueda”, cerró, con su locuacidad intacta.