Las autoridades se comprometieron ¡por escrito! a cumplir con todo lo que debieron hacer y no estaban haciendo…

LA PLATA.- El final de la disputa entre un grupo de profesionales y la dirigencia del Bosque tuvo un final tan desopilante como la historia lo marca. Las autoridades locales se comprometieron a hacer todo lo que no estaban haciendo y debían hacer, sus «rivales» aceptaron y este sábado las carreras volverán al óvalo de los eucaliptos, decoradas con un clima insoportable y la largada de la primera prevista para las 14,30, un suicidio.

En una escena digna de una película de Woody Allen, Javier Denis, Sub Administrador sureño, firmó ante representantes de los jockeys y entrenadores díscolos un «compromiso» sin valor, y, claro está, con nula participación de los varios gremios que deberían haberse cargado la situación al hombro; claro, eso sería demasiado pedir para entidades absolutamente inútiles y que sólo se ocupan de recaudar.

Con «bombos y platillos» el Hipódromo de La Plata anunció en sus redes sociales los puntos del acuerdo: refacción del cuarto de jockeys, mantenimiento constante de la pista principal y de las pistas de ejercicios, como así también del sector del caracol; pago de los premios y comisiones del tercero al sexto puesto en el día de la carrera, con excepción en las pruebas de grupo; vigencia del convenio que tiene se tiene con el Hospital Español para la atención de los jockeys accidentados.

Por lo tanto, el hipódromo anunció que ahora hará todo lo que tenía que estar haciendo y no así, un paso de comedia descomunal y único en el mundo, reconociendo, de paso, que todos los reclamos que se venían realizando tenían sobrado asidero. Un papelón gigante.

Así las cosas, después de esta «confesión» firmada y grabada de las autoridades (que claramente nunca hicieron su trabajo), este sábado volverán las carreras al Bosque, con una reunión espantosa y que alimenta el pensamiento de aquellos quienes ya consideran que seguir cediendo el día que más plata se juega al Bosque es tirar dinero al tacho de basura. 

Sonaba originalmente justo el reparto de sábados, pero desde que ocurrió La Plata no hizo más que desperdiciar oportunidades, sin tomarse la «gentileza» de Palermo y San Isidro con el compromiso que debiera, armando jornadas competitivas y volcando pozos para entusiasmar a los apostadores. Encima hará un calor infernal. Una tormenta perfecta…