El caballo que comenzó su campaña en Rusia se quedó con la prueba para velocidad en arena dentro del mitín de la Dubai World Cup

DUBAI, Emiratos Árabes Unidos (Especial para Turf Diario).- Justo 12 meses después de que Switzerland (Speightstown) quedara a nada de defender su título en la Dubai Golden Shaheen (G1-1200 m, arena, US$ 2.000.000 de bolsa), Tuz (Oxbow) le proporcionó al entrenador Bhupat Seemar una dulce revancha, pasado por los palos para derrotar al japonés Don Frankie (Daifa Major) por un margen que nunca se había dado en esta competencia: 6 1/2 cuerpos.

Otro de los caballos que animaron la noche de la Dubai World Cup que comenzó con su campaña en Rusaia -ganando sus 3 primeras salidas por amplios márgenes en el Hipódromo de Pyatigorsk-, el caballo que costó apenas 7000 dólares en las ventas de Keeneland Septiembre de 2018, hacía su cuarta aparición consecutiva en la gran noche, después de haber corrido sin clasificar en la Godolphin Mile (G2) en 2021 y 2022, y de quedar séptimo ante Sibelius (Not This Time) en el Golden Shaheen del año último.

Su actuación más reciente, un lejano décimo puesto ante Remake (Lui) en el Riyadh Dirt Sprint (G3) de febrero en Arabia Saudita, no fue exactamente la preparación que querían sus conexiones, pero el resultado ahora nunca estuvo realmente en duda.

El enorme Tuz salió rápidamente de la puerta dos, acompañado por el monstruo japonés Don Frankie, de 592 kilos, y Colour Up (Mehmas) también moviéndose cerca. Cuando Don Frankie marcaba el ritmo por dentro, Tuz se mostró reticente en la recta a ir por dentro, pero finalmente tomó coraje y a 200 metros de la línea de meta se hizo con l delantera, antes de imponer un impresionante ritmo final.

Nakatomi (Firing Line), último al pisar el derecho, se colocó tercero por delante de Remake, que fue cuarto. Sibelius, por su parte, no rindió y terminó en undécima posición de los 14 participantes.

“Tiene mucha velocidad natural; su arma es su velocidad”, dijo el entrenador ganador, Bhupat Seemar. “Siempre ha sido un caballo rápido y como Switzerland, mal en Arabia Saudita y luego ganó el Shaheen. Los velocistas maduran y en un momento ya saben qué hacer. Tenía algo de confianza en que podríamos lograrlo”.

El jockey ganador, Tadhg O’Shea, dijo: “Es muy rápido. Teníamos una gran gatera -la dos-, pero nos presionaron mucho en la salida. Tenía que ser bueno y duro par recuperarse. No había mucho espacio para maniobrar por el interior, pero un compañero bueno y dispuesto. Es un caballo grande y, cuando se enderezó, pasó por el ojo de una aguja. Estaba a un cuerpo de Cristian -Demuro- en la curva final. Le di un fustazo y la respuesta fue inmediata.

“Es un caballo de gran clase y cuando tiene un lugar para pasar, es muy, muy, muy bueno”.