Ganador de las estadísticas de 2016 y 2017, tenía 19 años; en el país produjo nada menos que 10 titulares de G1

Triste noticia la que despertó a la hípica argentina este lunes. En el Haras La Leyenda, y a los 19 años, murió el excelente padrillo Catcher In the Rye, ganador de las estadísticas de 2016 y 2017 en el país. Segundo en la Poule D’Essai des Poulains (G1) francesa, a los 3 años, como actuación más destacada de su corta trayectoria, llegó para prestar servicio por el sistema de shuttle en la Estación de Montas La Mission en 2006, y, tras el cierre de ese emprendimiento, recaló para la temporada de 2013 en el Haras de La Pomme, siendo realojado en 2018 en la cabaña propiedad de Alberto Stein.

Caballo generoso y sumamente fértil, supo construir una carrera en la reproducción arrancando bien de abajo y mejorando poco a poco la calidad de yeguas recibidas merced a su capacidad transmisora, respondiendo a las nuevas exigencias.

 Con su primera camada en las pistas se transformó en revelación gracias a los ganadores de G1 Anaerobio, Catch the Mad y Flowing Rye, lista a la que con el paso de los años se irían sumando Kiriaki, La Extraña Dama, Rabid In the Rye, Pataqués, Catcho en Die, Catch the Cocktail y Alampur, que el año último se impuso en el Gran Premio Dardo Rocha, ratificando la vigencia de su padre. En el exterior, también sobresalieron en la máxima escala Robinson Crusoe (Uruguay) y Rosenheire (Alemania).

Marcus Aurelius, Emeline, Take It All, Montesana Rye, Quiet Brazilian, Calle Ocho, Lake’s Wood, Pura Magia, Jazz Catch, Twins Rye, Río de Oro, Catcher In the Sky, Take It All, Dream Catcher, Gatita Rye, Ryehill Dreamer, Rhyno Chaser, Onethingatatime, Viva Pronto, Marvi Thunders, Mora En Mi, Rayo Rye, Hechizado Rye, Artxueta, Afogato y Vin Rye fueron otros de sus productos que lograron triunfos de black-type.

Capaz de producir buenos precoces como sustentables caballos adultos, ya sea en arena o césped y desde distancias cortas hasta las más extensas, Catcher In the Rye es hoy ya un abuelo materno por demás interesante. Sus hijas han producido varios ejemplares corredores, destacándose el nombre de Nicholas (Equal Stripes), probable Campeón Millero de 2018, y otros en ascenso como Emiterio (Treasure Beach), Suruga Bank (City Banker) o Galgo Luca (Luck Money).

Con 12 generaciones en edad de correr, Catcher In the Rye es padre a la fecha de 1239 ejemplares, de los cuales compitieron 669 y ganaron 455, marcando en 2011 el récord de servicios para un reproductor en la Argentina, cuando llegó a cubrir nada menos que 215 yeguas. Sus crías corrieron hasta hoy en el país 8335 competencias, ganando 1017 (un 12 por ciento) y totalizando ganancias por 153.527.210 pesos.

Actualmente en la posición número 5 de la estadística general de padrillos, la de Catcher In the Rye es una pérdida dura para la hípica nacional, más aún cuando contaba apenas 19 años, con buen terreno para seguir agrandando su leyenda en el futuro. Quedan 2 de sus generaciones por debutar y una más por nacer en 2019, por lo que su nombre seguirá brillando en las carreras más importantes del calendario nacional. 

Diego H. Mitagstein