Amiguito Lunático, hijo del campeón Todo Un Amiguito, se quedó con el Clásico Orange (L), el miércoles en San Isidro

Los «Amiguitos» de Carlos Monayer continúan dándole alegrías. El criador y propietario se dio un gran gusto en el Clásico Orange (L-1400 m, arena), de este miércoles en el Hipódromo de San Isidro, sacándose su primera foto importante con un hijo de su crack Todo Un Amiguito (Mutakddim), que deslumbró en las pistas y ahora produce más que bien con el soporte del hombre que más lo quiere en el mundo.

El responsable de ese momento único para el criador y propietario fue Amiguito Lunático, que con el respaldo del equipo conformado por Juan Saldivia y Roberto Pellegatta, más la experiencia de Juan Carlos Noriega en sus riendas, respondió de la mejor forma a su favoritismo batiendo por cómodos 2 cuerpos al generoso Cheburek (Sidney’s Candy, 56 1/2), que hizo la punta durante un buen rato y cedió sólo en los 200 metros, pasando el test que significó su primera actuación sobre 14 cuadras.

Amiguito Lunático venía de volar algo más bajo de lo previsto en el Handicap Silfo de Palermo, cuando terminó tercero de Amiguito de lo Ajeno (Endorsement), pero ahora volvió a ser el de sus dos victorias previas, potente, decidido, efectivo. 

La carrera, como podía adivinarse, fue veloz, con Cheburek por los palos marcando el paso seguido de muy cerca por el tordillo Confused (Lenovo, 57 1/2) y Amiguito Lunático, que por tercera línea esperaba el momento perfecto para atacar. Los primeros 400 metros pasaron en 22s96/100 y los 800 quedaron atrás luego de muy veloces 45s61/100. El primero en abandonar fue Confused y ya por los 200 el ganador comenzó a superar al puntero para estirarle diferencias de allí en adelante y cerrar la historia en muy buenos 1m21s91/100.

En Lunaria Seattle (Seattle Fitz), y con la misma familia de la campeona Miss Loren (Numerous) y el crack Litigado (Kitwood), con Amiguito Lunático festejó grande Monayer y todo su equipo en el Stud y Haras Don Nico. Ahora tiene 4 triunfos en 9 salidas, atraviesa una etapa de desarrollo y mejoras plenas y hace soñar con llegar todavía más lejos. Por lo pronto, se hizo ganador clásico. Y no es para nada poco.