Entre carreras para veteranos perdedores y CA, en San Isidro las yeguas velocistas prometen un espectáculo de primer nivel

Volvió el turf al Hipódromo de San Isidro y hoy volverán formalmente los miércoles a pleno. Insoportable será en materia de calidad el cronograma condicional; la carrera que no es alternativa es para perdedores de 5 años y más edad, aunque, seguramente el costo beneficio de premios ínfimos y recaudación alta deje sonrisas entre los dirigentes.

Por fortuna, para ponerle un poco de color, el Clásico Condesa (G3-1000 m, césped) se largará alrededor de las 17,15 prometiendo un espectáculo de alto vuelo. Para yeguas desde los 3 años y bajo escala de peso por edad, reunió un lote de participantes de positiva experiencia en este plano y muy probablemente algunas de ellas puedan tener la posibilidad de medirse ante los mejores de la división cuando a fin de mes se corra el Gran Premio Suipacha (G1).

En una cancha donde siempre rindió en altísimo nivel, seduce la presencia de Sweetest Dream, con suelta externa como para tener un andarivel perfecto por el cual desempeñarse. La hija de Sebi Halo reprisó con un octavo lugar en el Gran Premio Estrellas Sprint (G1), pero en nada se puede pasar por alto que en 2019 ganó los clásicos Olavarría (G3), Ocurrencia (G3) y La Troienne (L), además de finalizar tercera en los grandes premios Ciudad de Buenos Aires (G1), Suipacha (G1) y Félix de Alzaga Unzué (G1), salvo este último, siempre en la grama local.

El desafío no es fácil para la candidata, pues la presencia de Princesa Lake (Anjiz Lake) es siempre un llamado de atención. Especialista en la velocidad con codo -sobre 1200 metros es prácticamente imposible de vencer para las yeguas-, también guarda varios antecedentes fuertes en el derecho, incluso, escoltando a la propia Sweetest Dream en el mencionado Clásico Ocurrencia.

Sus dos últimas performances antes del corte por la pandemia la vieron llevarse el Especial Eduardo Casey en La Plata y el Handicap Industria del Turf – Copa Sancor Seguros en el césped del norte, y seguro se la verá desde temprano tratando de imponer su velocidad.

En una línea con las anteriores debe ubicarse a la rendidora Dona True, importada en el vientre de su madre desde los Estados Unidos y que ya le ha dado muchas alegrías al querible Iván Gasparotto, su criador y propietario. La hija de Yes It’s True que prepara Agustín Pavlovsky en el campo pega la vuelta tras casi 10 meses de inactividad, pues se la vio por última vez allá por comienzos de la temporada, cuando se impuso en el Clásico Enero. Como ya conoce perfectamente a Sweetest Dream, tranquilamente puede doblegarla.

Firmamento apuesta por la yunta conformada por Embozada Nistel (Van Nistelrooy) y Jane Rimout (Remote), con “ventaja” en las tabuladas para la primera, pero con Francisco Leandro, jockey oficial de la divisa, prefiriendo a la menos experimentada, todo un dato a considerar porque el hombre no suele equivocarse en sus elecciones…