Un grupo de propietarios, criadores y veterinarios elaboró un protocolo de emergencia para poner a disposición de la hípica

Un grupo de protagonista de la hípica publicó este miérccoles un interesante proyecto con la idea de aportar una especie de protocolo hípico en la emergencia, de sumar ideas para los hipódromos de forma desinteresada y con el único fin de colaborar en un momento complicado.

El turf es muy generoso en sus bases, sobran los casos en que gente que no ocupa posiciones dirigenciales consume su tiempo en tratar de dar una mano. No hay que ir demasiado lejos para buscar más ejemplos al respecto, sino a la etapa en que el Gobierno de María Eugenia Vidal intentó quedarse con el fondo de reparación en la provincia de Buenos Aires para uso del Estado, cuando fueron varios los sectores que elaboraron tésis y trabajos para dar a conocer el caudal de la actividad hípica, encabezado por el todavía referencial cuadernillo sobre el turf en argentina, su producto y su posición como proveedor de puestos de trabajo que financiaron Juan Carlos Bagó, Ricardo Benedicto y Andrés Basombrío.

El nuevo “protocolo” lleva la firma de Javier Elizalde, Julio Gesualdi Molinuevo, Mario López Oliva, Marcelo Stubrin, Marcelo Valle y Rodolfo Zagari, un mix de propietarios, criadores y veterinarios interesante.

A continuación se reproduce en su totalidad el ensayo, que, según se supo, fue bienvenido desde la mayor parte de la actividad turfística argentina:

“Este informe es el resultado al que ha llegado un pequeño grupo de propietarios, veterinarios y otros actores del turf nacional sobre cómo afrontar la crítica situación por la que atraviesa la actividad. Se trata de un proyecto estratégico que abarca básicamente dos aspectos:

1) El reinicio de las carreras sin público cuando el Gobierno la Provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo autoricen (con la menor dilación posible…). 

2) Un proyecto para encauzar el turf hacia un sistema similar al que han adoptado países que ya han probado ser exitosos, como son los Estados Unidos, Australia, Inglaterra y otros.

Este informe / propuesta remitirá únicamente al punto 1 del proyecto estratégico, que necesita ser aplicado con la mayor velocidad posible para evitar el quiebre de la actividad hípica, antes de que muchos propietarios, criadores y clientes abandonen su participación.

Vemos indispensable achicar la estructura de costos en la cadena del entrenamiento al mínimo posible hasta que la situación se normalice. Para ello deberían darse varios factores, a saber: desde una reducción en el costo de los boxes por parte de los hipódromos hasta una revisión a la baja de honorarios de todos los actores, entre ellos entrenadores, herreros y veterinarios; lo mismo con el valor de los fletes y de los productos veterinarios. Todo desembocará en un costo de pensión razonable y que los propietarios sean capaces de afrontar. En el esfuerzo conjunto estará sin dudas la fuerza.

A la hora de presentar a las Loterías el protocolo para una salida gradual del parate, se deberán manifestar las bondades del producto de las carreras de caballo a nivel económico, de salud y social, como así también la posibilidad de mantener a miles de empleados en sus puestos de trabajo, que a esta altura ya están disminuyendo

Consideraciones:

1.- Retomar las carreras permitirá conservar miles de puestos de trabajo no calificado

2.- Es un deporte al aire libre, lo que limita el contagio

3.- Se puede establecer un número de participantes limitado (10, por ejemplo)

4.- No existe contacto directo entre los jockeys, por lo que se cumpliría con el distanciamiento social solicitado

5.- El espectáculo puede ser televisado en vivo por YouTube, Facebook y otras redes sociales o plataformas

6.- El canal digital lo hará un entretenimiento mucho más accesible

7.- Se pueden hacer reuniones de cuatro horas de duración aproximadamente, en lo posible en horario con luz natural 

8.- Las apuestas podrán tomarse por vía telefónica, on-line, desde las agencias hípicas y de lotería en caso de que fueran habilitadas, con la posibilidad de jugar sin pozos garantizados o agregados

Programación

Reuniones hípicas durante el período de “emergencia”: se correrá 1 vez por semana en cada hipódromo (Palermo, San Isidro y La Plata), donde no se habilitaran las canchas para el entrenamiento en esas fechas. Se realizarán carreras solamente para las siguientes categorías: 4, 5 y 6 años perdedores4, 5 y 6 años ganadores de 1 carrera4, 5 y 6 años ganadores de 2 carreras3 años perdedores3 años ganadores de 1 ó 2 carrerasPara productos se empezará programando una carrera por sexo por semana por hipódromo

Correr carreras sin público durante horarios diurnos no modifica substancialmente la actividad que hoy se lleva a cabo en los hipódromos (dejando esto a decisión de cada hipódromo).

Cambio de condición

Posiblemente los propietarios y cuidadores no quieran correr por premios bajos y perder la condición en caso de ganar. Para incentivar la participación durante este periodo SPA no se alterara la condición (por única vez) del caballo, en caso de ganar, para futuras competencias hasta que se regularicen los programas con público asistente. Es decir que un caballo perdedor que gane podrá correr como perdedor nuevamente (por única vez) durante el periodo SPA cargando kilos extra por su condición de haber ganado. La misma regla se aplicara para los ganadores.

Existe otra posibilidad y es la de llamar carreras por sumas ganadas por algunos meses hasta que se retome la normalidad. Esto permitirá establecer categorías temporarias o que, incluso, podrían derivar en un cambio de paradigma y tener competencias tipo allowance como opción, sobre todo, en aquellas categorías en las que generalmente cuesta reunir anotados y son comúnmente anuladas.

Premios

Según la ley del Turf la retención máxima es del 28% de las apuestas del cual el 9% (como mínimo) va a premios y el 17% va a los hipódromos. Se propone que hasta tanto no se permita la atención del público o se vuelva a los números de recaudación previos al parate, el total del 26% se divida 50 % para premios y 50 % para los hipódromos, que tendrán una reducción de costos durante este periodo por la ausencia de público.