Con gran conducción de Alexis Páez, Julián Octavio se quedó con el Handicap Parwiz, en San Isidro

Suele pasar que en las carreras donde abundan los punteros, los desarrollos terminen haciéndose lentos, faltos de ritmo. Se adivinaba una lucha intensa al frente en el Handicap Parwiz (1400 m, arena), la prueba más importante de la jornada del último miércoles en el Hipódromo de San Isidro, pronóstico que terminó sin cumplirse y que cambió todo sobre la marcha.

El que mejor se adaptó a esa circunstancia casi inesperada fue el topweight Julián Octavio (El Corredor, 59 1/2 kg.), nuestro candidato, que contó con una notable conducción por parte de Alexis Páez para terminar imponiéndose de forma ajustada, pero merecida, ratificando que está de vuelta en su mejor forma, esa que de potrillo le permitió inspirar ilusiones de primera línea.

Entre tanto vanguardista, fue únicamente Mystery Man (Zensational, 54 1/2) el que asumió el reto de correr al frente, “durmiendo” las acciones bajo parciales de 24s31/100 y 48s7/100, perseguido de cerca por Julián Octavio, en una decisión que tomó Páez y que resultó fundamental para alcanzar el resultado soñado.

Las ínfulas le duraron al tordillo hasta los 400 metros, cuando abierto dominó Julián Octavio para estirar allí ventajas que terminaron siendo definitorias, y que lo dejaron contener en el cierre todas las atropelladas. A medio pescuezo, Dark Shine (Indygo Shiner, 52 1/2) se quedó con la posición de escolta, con igual margen serparándolo de Aquario (Roman Ruler, 58), Elton Boy (Asiatic Boy, 53 1/2) y el propio Mystery Man, que completaron el marcador rentado.

A cargo de Elvio Bortulé, pero presentado por RodolfoLandola, Julián Octavio resolvió la historia al cabo de 1m23s73/100 y ahora ostenta 6 primeros puestos en 16 salidas, llegando a $ 949.000 en premio y abriendo un terreno de sueños para adelante…

Foto Juan I. Bozzello