En la entrega de los Premios Carlos Pellegrini, Juan Villar Urquiza, Presidente del Jockey Club, reclamó a la Lotería la implementación del juego online, el commingle y la ampliación de la red de apuestas

Por Diego H. Mitagstein

Como ocurre cada temporada, la entrega de las Distinciones Carlos Pellegrini dejó mucha tela para cortar. En el reencuentro con una “casi habitualidad”, para muchos el gran dato fue el giro de 180 grados desde lo dirigencial tras el discurso de Juan Villar Urquiza, Presidente del Jockey Club Argentino y que tomó el toro por las astas.

El dirigente no se anduvo con rodeos y tras palabras breves, pero contundentes, dejó en claro que el Hipódromo de San Isidro necesita que la lotería provincial finalmente se comprometa a darle las herramientas para poder levanta su nivel actual de juego, una situación que, como todo el mundo sabe, de ocurrir, termina redundando en una suba de los premios, el motor de la hípica.

Fue más que positivo que Villar Urquiza nombrara, con elegancia, claro está, al estamento gubernamental, cuyo compromiso parece ser limitado, o estar limitado, por algo, por alguien o por algunos. Más allá de las contras internas, que las hay y muchas, el turf necesita hace décadas un desarrollo total de su sistema de captación de apuestas.

Estar en 2022 pidiendo la autorización del juego online es una ridiculez propia de un país como la Argentina, donde cuando de ir para adelante se trata, las piedras aparecen cada 20 centímetros. Lo viejo en el mundo, es aquí todavía un imposible, salvo por Palermo y su Beturf, pero que sólo tiene alcance en la Ciudad de Buenos Aires…

Sin juego online, commingle y una mayor red de captación de jugadas, el desarrollo de la actividad no es viable, quedando condenada a flotar en la situación actual, a verse reducida a su máxima expresión o, en el peor de los casos, a desaparecer. Muchos confían en la pasión para fundamentar que esto último nunca pasará, pero si la ruta es la de siempre, tarde o temprano, va a pasar.

Cuando el turf volvió post pandemia, allá por septiembre de 2021, el juego online estaba “listo” para ver la luz. Hoy, a un año y medio de aquél momento, sigue en tinieblas. Hay contras, se conocen, y hasta se han sentado a la mesa de las deliberaciones, pero por las palabras del Presidente de la casa de la Avenida Alvear, ahora la idea es dar batalla para llegar al objetivo. Y es un datazo.

Villar Urquiza también habló sobre el enorme volúmen de jugadas que se escapa en las provincias, donde se utiliza la imagen de las carreras de los máximos para apostar. Que haya mencionado la casi “obligatoriedad” de trabajar para avanzar con ese tema y encauzarlo no fue tampoco algo menor.

Más difícil parece que se pueda volver a contar con el 12 por ciento de aporte de los bingos, como era hasta hace unos años. La situación del país es muchísimo peor, y no parece que nadie vaya a dar ese paso y arriesgarse a pagar los platos rotos. Desde el círculo de Villar Urquiza dijeron: “Hay que pedirlo, era así. Si lo conceden, mejor. No se pierde nada”.

En lo referente a los premios en sí, el sistema de votación o, mejor dicho, aquellos quienes votan, no pueden propiciar errores que desprestigien los Pellegrini. Que Etoile Blanc (Nedawi) no haya sido Madre del Año habiendo dado 2 ganadores de G1 fue un papelón inaceptable, al igual que Carta Embrujada (Storm Embrujado) perdiendo el título de Campeón 3 Años tras ganar la Polla de Potrancas y el Selección (G1).

También habrá que pensar en ampliar la premiación. Hoy por hoy no pueden no dividirse algunas categorías en césped y arena, como las de 2 y 3 años, y quizás sea bueno darle lugar a los caballos de handicap, esa categoría tan popular. También, habrá que armar un instructivo para que se entienda que los 2 y 3 años no son “fondistas”, y finalmente entender que lo que pasa el día del Carlos Pellegrini no debe decidir todo; claro, queda cerca, en diciembre, es más fácil mirar sólo ese día que ir hacia atrás y prestarle atención a las campañas. Demasiado trabajo…