La hija de Cima de Triomphe ratificó su posición como mejor 2 años en La Plata venciendo fácilmente en el Fortunato Damiani (G3)

LA PLATA.- Los clásicos para productos empiezan a entrar en un terreno donde la precocidad y la velocidad ya no son suficiente para imponer liderazgo. En ese camino, Una Arrabalera se hizo fuerte ahora sobre 1300 metros, ganó el Fortunato Damiani (G3) y ratificó su posición al tope del incipiente proceso selectivo para las potrancas de dos años en el Bosque.

Cuando hace poco más de un mes saltó a los primeros planos del ranking imponiéndose en el Derli A. Gómez (G3), la defensora del Stud Tinta Roja había dejado algunas dudas, casi que salvada por el disco ante la arremetida de Milagrosa Sureña (Try Twice), la misma a la que ahora dejó tercera ya más lejos después de que ambas lucharan por la delantera durante un buen trecho con parciales firmes

Dispuesta a no volver a “quedarse corta”, Milagrosa Sureña se afirmó a los palos y metió ritmo de salida, con la favorita a su derecha planteándole pelea, sin darle ventajas. Así, juntas, recorrieron las primeras 4 cuadras en 23s15/100 y los 800 metros al cabo de 46s54/100 sobre pista normal, mientras a prudencial distancia Juan C. Villagra hacía todos sus esfuerzos para seguirlas desde la tercera posición con Gloria de Lyon (Galán de Cine).

Una vez en la recta, y con Francisco Leandro ya pidiéndole un mayor esfuerzo, Una Arrabalera empezó a marcar diferencias sobre Milagrosa Sureña, poniéndose cómoda en el cierre y sacándole 2 1/2 cuerpos de ventaja a Gloria de Lyon, que sobre la meta dejó tercera al pescuezo a la otra puntera, que, cansada, se entregó. El resto llegó a una cuadra, ronzando el papelón.

Del Stud Tinta Roja y atendida por Angel Piana, la alazana que salió de perdedora en Palermo sobre 900 metros y superando a la buena de Ninetta (Horse Greeley) dio otro paso adelante en su crecimiento, apoyándose también en su genética, con la que se puede pensar que llegar a la milla no debería ser demasiado inconveniente.

Una Arrabalera es hija del generoso Cima de Triomphe, que hace poco más de una semana sumaba con Wild Ones en el Gran Premio Gilberto Lerena un triunfo de G1 para su progenie, esa que ya cuenta 17 titulares clásicos, 6 de ellos de grado y 3 en el máximo plano, estableciéndose como uno de los muchos hijos de Galileo de buen rendimiento en el país.

Por abajo, Una Arrabalera, criada por el Haras Renacer, tiene por madre a Lucinda Halo (Southern Halo), que antes había dado también con el tordillo de La Leyenda a Lucy May, dueña del Clásico Bayakoa (L) y segunda en el Clásico Miguel Angel y Tomás Juárez Celman (G2).

Luna Pop (Intérprete), abuela de la mejor potranca del momento en La Plata, tuvo como mejor producto a Luna Andina (Jump Start), titular del Handicap Chivalrous, y es hermana materna de las madres de los graduales Montelu (Silver Planet) y Lunasia (Southern Halo). Todos son parte de una generosa familia del Haras Ojo de Agua, la de Ruth (Aristophanes), la misma de Chaldee (Banner Sport), Potrizaris (Potrillazo), Potridee (Potrillazo) y tantos otros campeones. 

Una Arrabalera le viene sabiendo agregar a la velocidad y precocidad que mostró temprano la cuota necesaria de madurez y capacidad para ir asumiendo de buena forma el aumento de la distancia. Se vendrán ahora desafíos seguramente más complicados, y agregándosele rivales en el camino más fuertes a los que viene enfrentando. A todas las espera con su experiencia a cuestas. Y con la corona puesta…