Condicionales de poco nivel se disputaron en el Bosque, una constante a lo largo de la semana

LA PLATA.- Poquito para contar dejó la jornada de este jueves en el hipódromo de esta ciudad, con carreras condicionales de por medio que no estuvieron acorde con la expectativa que generó el Clásico Club Hípico de Tandil (L).

En rigor, fue una semana de bajísimo nivel técnico la que pasó en los principales hipódromos argentinos, más preocupados en cuidar a fondo su economía que en el desarrollo de futuros cracks, llenando sus programas con competencias de categoría alternativa (en los casos de San Isidro y Palermo) y para caballos veteranos de escaso futuro, como ocurre en el Sur.

Los 3 años y las pruebas de proyección quedaron reducidas a los fines de semana, y alternando con otras imposibles de mirar. Después el turf se pregunta sobre la ausencia de figuras, cuando desde adentro se hace lo imposible para que se desarrollen con lógica.

En fin, la baja calidad tiene castigo por parte del aficionado, como se vio ayer en el sur, donde la recaudación decreció con respecto a los movimientos alcistas que venía mostrando. Al cabo de 14 turnos, por ventanilla pasaron 12.540.331 pesos. Los números no mienten.

En la pista, siempre en el marco condicional, quizás lo más divertido haya sido el Premio Randall D Key (1200 m), para yeguas de 4 años y con un triunfo a cuestas, donde la gran favorita Mirá Quien Viene (Manipulator y Largamira, por Mad Champ, Haras El Tala) llevó a buen puerto la confianza del público dominando al promediar el derecho para llegar a la meta con 2 1/2 cuerpos de ventaja sobre Hello Angie (Angiolo) tras 1m13s60/100. La dupla Héctor Sueldo/Osvaldo Alderete funcionó a la perfección con la defensora de la caballeriza Tolincho.

Misma categoría, pero para machos y sobre 1400 metros tuvo el Premio Crisostomo Key. Allí también los aficionados encontraron respuesta ideal en el favorito Orgullo Rye (Catcher In the Rye y Shy Orgullosa, por Shy Tom, Haras La Biznaga), que sobre el filo del disco arruinó al puntero Obispo (Incurable Optimist), doblegándolo por medio pescuezo tras 1m24s67/100. Eduardo Ortega Pavón condujo al pupilo de Rodolfo Britos.