El caballo argentino corrió adelante con fuertes parciales para terminar a 4 1/4 cuerpos del ganador, en Turfway Park

FLORENCE, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Si donde hubo fuego, cenizas quedan, la actuación que cumplió en la noche del miércoles American Tattoo en Turfway Park fue un esbozo de recuperación para el caballo argentino, luego de una larga etapa de volar bajo en las pistas de los Estados Unidos.

Su cuarto puesto en la séptima carrera del día, un allowance optional claiming con 39.000 dólares en premios y que se corrió sobre 1300 metros en la pista sintética no fue para descorchar un espumante, pero sí dejó algunas señales que permiten ilusionarse con que pueda reencontrarse con la victoria en el corto plazo.

Como primera medida se lo vio suelto sobre la cancha de all weather, presto para tomar la punta temprano y establecer parciales sumamente rápidos, pues pasó los 400 metros iniciales en 23s3/100 y los 800 en 45s93/100. También mostró calidad para dar pelea al llegar la recta final y  cuando arreciaron las atropelladas, y haber llegado a 4 1/4 cuerpos de Visitant (Ghostzapper) fue más que aceptable, todo tras 1m16s27/100, a menos de un segundo del récord de la distancia.

Siempre American Tattoo fue un caballo con velocidad y en nada lo debe de haber ayudado haber cumplido muchas de sus labores en el norte en distancias superiores a la milla, obligándolo a un vareo exigente y que en Argentina Roberto Pellegatta evitaba.

¿Podrá American Tattoo volver a ser, aún a pesar de estar cerca de cumplir los seis años (en tiempo del hemisferio sur)? Lo de este miércoles en Turfway Park fue un respiro, una bocanada de aire fresco y la primera carrera en mucho tiempo en que su actuación no termina en una gran decepción. No es poco.