Tras una pésima largada y dando ventajas en el desarrollo, terminó a 8 1/2 cuerpos de Shenandoah Queen

DEL MAR, California (Especial para Turf Diario).- Si bien terminó algo lejos de Shenandoah Queen (Henny Hughes), el segundo puesto de Vale Dori en el Tranquility Lake Stakes (L-1600 m, arena, US$ 75.000 en premios) de este viernes en Del Mar, dejó señales positivas para la yegua argentina. Fue, quizás, su mejor labor global desde que volvió al ruedo hace unos meses, luego de un largo parate. Es cierto que todavía está lejos del nivel que la llevó a ser una de las mejores en los Estados Unidos durante los dos primeros cuatrimestres de 2017, pero este puede ser un punto de partida para intentar alguna victoria importante más.

Favorita, la hija de Asiatic Boy no tuvo el mejor desarrollo. Confiada a Drayden Van Dyke, el jockey que el último fin de semana ganó 7 carreras el mismo día en esta misma pista, largó desatenta y entregó 3 o 4 cuerpos de ventaja ya en la misma partida, una ventaja enorme en este nivel. Tampoco lució acertado verla doblar por cuarta línea cuando había sólo 5 participantes, mientras sus rivales principales se pegaban a la baranda sin regalar un metro.

Mended (Broken Vow), la enemiga y portadora del peso máximo de 124 libras, marcó el paso suave en el primer parcial (23s24/100), pero apuró en el opuesto para imprimir velocidad. Ese cambio de ritmo no ayudó a Vale Dori, a la que Van Dyke debió empezar a empujar demasiado temprano; podía pensarse que se venía lo peor. Sin embargo, mientras Shenandoah Queen dominaba abierta y sacaba ventajas amplias, Vale Dori puso vergüenza, siguió “escarbando” y quedó finalmente segunda a 8 1/2 cuerpos. Está claro que no es la misma que en 2017, pero hay razones y síntomas para darle otra oportunidad, a la espera de aquella máxima del boxeo que tantas veces se da en la hípica: los campeones siempre tienen una última gran pelea.