Adrián Giannetti cumplió una tarea impecable con el zaino de Las Monjitas; hubo cabeza sobre Si Querido (Señor Candy)

El invicto Vespaciano (Daniel Boone) le dio una linda medalla clásica al Stud Las Monjitas en el Clásico Manuel Anasagasti (L-1400m, césped) de este miércoles en el coloso norteño, una tarea impecable de Adrián Giannetti que el zaino decoró a pura guapeza, jugándose en los saltos finales para vencer al palermitano Si Querido (Señor Carndy) por la cabeza en 1m23s01/100 para las14 cuadras de diagonal.

Tuvo una tarde floja el hasta ayer imbatible Hit Empeñoso (Hit It a Bomb), que había dominado parecida categoría en el Clásico Antártida Argentina (1200 m, césped), el escalón anterior de este sendero jerárquico, y a la vista del resultado, el fracaso también de Aistis Vitkauskas (Angioli) terminó desdibujando la línea de aquel duelo, cambiando los nombres dominantes por los de los definidores de este miércoles.

Tal como había hecho en su debut, y a favor de que le volvió a tocar gatera externa, Vespaciano corrió entre los últimos, mientras la damisela Amar Azul (Le Blues) mostraba su velocidad inicial en la diagonal y sacaba tres largos sobre el outsider platense Retracto (Equal Talent) y Hit Empeñoso. 

Las cuadras de tiro recto fueron quedando atrás con rapidez y cuando la puntera desembocó en la recta la primera conclusión fue que los boletos de Hit Empeñoso estaba en riesgo, porque al de Calvente le costó dar cuenta de la puntera y nunca pudo sacarse de encima a Retracto, que terminó haciendo buena carrera y llevándose la cuarta chapa. El pleito quedó reducido desde los 250 a Si Querido, que vino lejos y dominó por mitad de cancha, y Vespaciano todavía más abierto, luchando por darle alcance. 

La cuadra y media final fue entonces vibrante entre el palermitano de Coria, que no quería rendirse, y el Daniel Boone de Las Monjitas luchando por mantener su cartelito de invicto. Recién en los 30 metros finales consiguió su cometido el pupilo de Carlos Daniel Etchechoury, presentado como siempre por su hijo Juan Manuel, y el fallo de cabeza premió su coraje para torcer un final que no fue nada fácil.

Prolijo, Suiting avanzó desde el fondo sin ser peligroso y se llevó la tercera chapa, mientras que lo de nuestro elegido Aistis Kitkauskas (Angiolo) fue pobretón. Vino lejos, como es su costumbre, pero Talaverano eligió siempre el lado interno para buscarlo, el potrillo jamás “vio la cancha”, hizo un intento de pelear por las chapas altas en los 250, pero complicado por dentro terminó entregándose por completo a una cuadra del disco. 

Habría que ver la ecuación si alguna vez puede correr más suelto y abierto, aun a riesgo de que su poca velocidad inicial lo deje más lejos, pero en las últimas el piloto peruano probó por dentro con el hijo de Angiolo y los resultados dejaron sabor agridulce: en el Antártida Argentina (L) llegó corriendo y mostrando que pudo haber llegado más cercapero y este miércoles por dentro en una línea de 8 ejemplares, rindió menos todavía que en aquella oportunidad…