El ganador del Breeders’ Cup Classic (G1) enfrenta un grupo de rivales formidable en la carrera más cara del mundo

RIYADH, Arabia Saudita.- El turf del mundo vivirá hoy aquí una de sus fiestas más nuevas, pero a la vez más importantes. La plata no lo es todo, dice el dicho, pero empuja grande. En el caso de la Saudi Cup, esos 20.000.000 de dólares en premios la ubicaron desde su primera versión en 2020 en los primeros planos, llegando la última temporada a ser rápidamente reconocida como G1 internacional.

Planteada sobre 1800 metros y ubicada entre la Pegasus World Cup (G1) estadounidense y la Dubai World Cup (G1) de los Emiratos Arabes Unidos, confluyen en ella muchos de los mejores caballos del planeta, atraídos por el dinero, pero ahora también por el prestigio pues, vencer en la Saudi Cup se ha convertido en una cucarda poderosa.

El permanentemente en renovación King Abdulaziz Racecourse disfrutará de un verdadero carrerón, para muchos, el mejor desde que se creó el trofeo. En los partidores estarán los 5 ejemplares que compiten en tierra con mejor rating del mundo y que están en entrenamiento: White Abarrio (Race Day, 124 puntos), Ushba Tesoro (Orfevre, 122), National Treasure (Quality Road, 121), Derma Sotogake (Mind Your Biscuits, 120) y Lemon Pop (Lemon Drop Kid, 120). Un datazo.

Cuesta elegir un candidato ante tanto talento, pero después de ver la forma en la que el yankee White Abarrio se impuso en el Breeders’ Cup Classic (G1) de Santa Anita Park, en noviembre último, no ubicarlo al tope de las preferencias sería casi un insulto para con su capacidad formidable.

También titular del Florida Derby (G1) y del Whiteney Handicap (G1), el tordillo preparado por Rick Dutrow correrá para el Prince Faisal Bin Khaled Bin Adullah Aziz, tras un leasing que realizó con sus propietarios originales.

Bravísimo será su compatriota National Treasure, embarcado en un espiral ascendente que lo vio caer por nada ante el Caballo del Año Cody’s Wish (Curlin) en el Breeders’ Cup Dirt Mile (G1) y vencer hace unas semanas en la Pegasus World Cup Invitational Stakes (G1) de Gulfstream Park.

Desde Japón los sueños de repetir la victoria que se logró hace 12 meses con Panthalassa (Lord Kanaloa) se apoya en 3 patas (o en 12, como prefieran): Derma Sotogake, Ushba Tesoro y Lemon Pop.

El primero llegó segundo de White Abarrio en el Classic a sólo 1 cuerpo, reprisando después de ganar el UAE Derby (G2) en Meydan y de llegar sexto en el Kentucky Dery (G1). 

Por la línea del Classic llega también Ushba Tesoro, sólo quinto ese día para luego desquitar en el Tokyo Daishoten (G1), jugando de local. El héroe de la Dubai World Cup de 2023 intentará convertirse en el primer caballo en sumar las dos compas más preciadas de oriente.

Propiedad de Godolphin, Lemon Pop ganó en Japón el February Stakes (G1) y el Champions Cup (G1) y sin dudas promete mezclarse en la definición.

Pero allí no termina todo, con otras presencias impresionantes como las de Hoist the Flag (Mineshaft), ganador del Cigar Mile Handicap (G2); de Saudi Crown (Always Dreaming), que acaba de vencer en el Lousiana Stakes (G2) y en 2023 se llevó el Pennsylvania Derby (G1); Senor Buscador (Mineshaft), segundo en la Pegasus; los locales Power In Numbers (Girvin) y Carmel Road (Quality Road); el G1 Defunded (Dialed In); el veloz Isolate (Mark Valeski); y el japonés Crown Pride (Reach for the Crown).

Con promesa de ritmo alocado, la Saudi Cup será un deleite para los hípicos.