Wilson Moreyra: la inteligencia que lo llevó a reinventarse
13 Marzo, 2018 Share

Wilson Moreyra: la inteligencia que lo llevó a reinventarse

El jockey le dio una conducción fantástica a Roman Rosso para ganar el Latinoamericano

MONTEVIDEO, Uruguay (Especial para Turf Diario).- La capacidad del ser humano de “formatearse” es una de las más preciadas. De saber dejar atrás las épocas bravas y apostar por un futuro venturoso. Wilson Moreyra nació como jockey lleno de talento, pero la vida lo llevó a guardarlo por un tiempito debajo de la almohada. Pasa; y pasa mucho, y la gran cualidad está en darse cuenta, remontar la cuesta y apelar a esas características positivas para reinventarse.

Fue aprendiz de moda Wilson, y ahora, habiendo tomado “lecciones de vida”, no pierde oportunidad para demostrar que ese talento incipiente que mostraba, está fresco y mejorado. Moreyra disfurtó el último domingo en Maroñas de uno de los momentos más emocionantes de su carrera, guiando “con el libro en la mano” a Roman Rosso (Roman Ruler) para su enorme victoria en el Latinoamericano…

“Me acuerdo que para debutar andaba bárbaro y no respondió en sus primeras dos carreras. Pero desde que ganó esa categoría alternativa se agrandó e hizo todo rápido hasta esta serie de ganar 3 grupos uno en un lapso de menos de seis meses”, cuenta el jockey, junto a Jorge Mayansky Neer, artífices centrales de la tarde gloriosa.

“Para mí esto fue tocar el cielo con las manos, como me ocurrió en el Nacional. Creo que es un premio al esfuerzo que pongo día a día, pues tengo la suerte de poder trabajar en lo que me gusta. Siempre pienso que cometí muchos errores, pero no me arrepiento de nada de lo que me pasó, porque eso me hizo entender todo lo que hice mal y no volver a lo mismo; por eso puedo tener este presente que tanto me enorgullece”, confiesa el jinete, en una declaración que deja traslucir su inteligencia.

Sobre la carrera, cuenta: “Cuando ví que estaba cerca de Barbón sabía que lo iba a quebrar, aunque tenía miedo que atropellara alguno. Sabemos que los 200 metros finales son terminantes, y al cabo de la reunión los punteros se pararon mucho, de ahí la duda. Pero es un gran caballo, con clase para hacer todo lo que hace”.

Confiesa Wilson que “Jorge -Mayansky Neer, el cuidador- me dio total libertad para correr a Roman Rosso, como yo creyera que iba a ser mejor para todos, igual a lo que nos pasa en casa con cada uno de los caballos que le monto. Es muy importante parar un jockey esa libertad, porque sabemos que estamos respaldados para tomar decisiones, y, si ganamos, mejor. Mi idea era correrlo adelante, pero sabía que en la distancia lo iban a sacar apurado. Largó muy limpio, hasta mejor que nunca, te diría, y se puso en carrera enseguida”.

“Ganar el Latinoamericano ojalá que me abra muchas puertas. Si no pasa, seguiré como estoy, con la gente que me quiere y que me apoya, como muchos profesionales de Palermo. Me encantaría poder correr más en Palermo y La Plata, pero ya llegará. Siento que tengo las condiciones para pelear mano a mano con cualquier jockey, pero por ahí me faltan las oportunidades de demostrarlo. Por suerte las que tuve las pude aprovechar al cien por ciento. Me entreno todos los días para ser lo que soy hoy, y ahora lo hará más fuerte todavía para poder seguir mejorando y creciendo en lo que más me gusta en la vida”.

Wilson Moreyra “formateó” su vida, se reinventó y ahora recoge los frutos de esa decisión. Con Roman Rosso cumplió una faena perfecta, en una línea con esa capacidad que siempre todos supieron que tiene.