El hijo de Grand Reward se quedó con el Clásico General Viamonte (G3), en la recta de San Isidro

Le tomó poquito tiempo a Win the Match asimilar el vareo para la corta del entrenador Guillermo Baglietto y convertirse en un nombre fuerte en la velocidad pura. Todo lo bueno que había mostrado hace unas semanas en Palermo el hijo de Grand Reward y Win the Stars (Luhuk) encontró una linda ratificación este sábado en el Hipódromo de San Isidro, con el crédito del Stud Santo Domingo quedándose ajustada pero merecidamente con el Clásico General Viamonte (G3-1000 m, césped), la otra prueba jerárquica de la fecha.

Con el mismo equipo que le saca a punta al reconocido cuadrero Sharper (Johannesburg), Win the Match asumió un rol protagónico desde bien temprano, poniento literalmente contra las cuertas a la puntera y favorita Slingerlands (Sebi Halo), presionándola en todo momento y con Altair Domingos “amurando” a su colega Jorge Ricardo contra los palos, sin dejarle demasiado margen de acción.

Esa intimidación permanente arrojó resultados positivos para Win the Match, que dominó a la yegua por los 150 metros y luego no tuvo tiempo de aflojar la marcha ante la doble carga de Mojito Bay (Sidney’s Candy) y Crisostomo Key (Key Deputy), que terminarían escoltándolo en ese orden y a medio cuerpo y cabeza, respectivamente, todo tras 55s91/100.

Win the Match está pagando cada centavo de la inversión que hicieron sus propietarios al comprárselo en training al Haras La Quebrada, donde nació y cabaña que ayer se terminó quedando con los dos clásicos de la tarde.