El potrillo y la potranca se llevaron las fotos en las centrales del domingo en Monterrico

LIMA, PERÚ (Especial para Turf Diario).- Tal como sucedió a finales de febrero en el Clásico Iniciación (1000 m), las hermanas Windy Fields y Monna Bell, ambas hijas del padrillo Flanders Fields, volvieron a definir una prueba de nivel y esta vez lograron hacer la exacta en el Clásico Criadores – Potrancas (1300 m), uno de los dos estelares de la tarde y carrera que las encamina hacia la Polla de Potrancas (G1-1600 m), de finales de septiembre.

Windy Fields (foto) se recuperó así de su salida anterior, cuando precisamente Monna Bell la dejó séptima. Aquella vez, la defensora del Stud Harem tuvo las disculpas de haberse ido de manos al partir, aunque su mala performance creó una nube de dudas sobre qué tan bien hubiera corrido si no sufría aquel percance.

Este domingo despejó la interrogante. Tras una buena partida -aprovechada al máximo por José Reyes que reemplazó al programado Edwar Tolentino- la yegua se hizo del comando, le impuso su paso firme a la veloz La Belucci (Southdale) y empezó a mandar en la carrera, bajo parciales de 22s50 y 23s25, que hicieron que la prueba tenga un ritmo intenso.

Así, mientras Windy Fields marchaba firme adelante, su hermana luchaba desde el cuarto puesto, por tratar de ir metiéndose a los palos, sin que Policía (Polytechnicien) se lo pudiera permitir. Entonces se le hizo más complicado a Monna Bell correr cerca de la puntera. Obligada a desempeñarse abierta, entró casi por cuarta línea a la recta final cediendo terreno.

Ya en la recta final, cuando la puntera por fin se pudo ver libre, sin seguidoras, es que apareció Monna Bell, entusiasmada, para discutirle el triunfo. Pero Windy Fields estaba entera y la aguantó con valentía, dándose el lujo de estirarse un poco más en los tramos finales, para marcarle cuerpo y medio de ventaja al momento de cruzar la meta. Tercera, alejada y sorteando nuevamente problemas en la partida, quedó Dettori’s Ace (Grand Canyon Way), que de retorno a las condicionales vengará cara su derrota.

Nuremberg hizo lo suyo 

Prácticamente podemos decir que el debut de Nuremberg (Southdale) terminó en éxito clásico. El potrillo había tenido el infortunio de arrojar a su jinete en la partida de su carrera de estreno, el 12 de julio pasado, pero este domingo se cobró la revancha con una victoria contundente en el Clásico Criadores – Potrillos (1300 m), metiéndose en la lista de posibles actores de la próxima Polla de Potrillos (G1-1600 m).

Todo pareció hacerlo fácil el pupilo de Jorge Salas –quien tiene también a Floyd bajo sus manos–, pues dejó que Trujillo lo punga en quinta posición en un primer momento, adueñándose del tercer carril y luego, a la altura de los 900 metros, lo metió a los palos para guardarse un rato ahí hasta esperar la recta final.

Puertorriqueño había marcado el paso desde el comienzo. Con salida rápida del partidor se adueñó de la delantera, seguido por Gran Aaron (Gran Profeta) y Piscoke (Preachintothedevil), que poco o nada hicieron por causarle problemas. Así, el veloz castaño se despachó con paso firme de 22s42 y 22s89 para los dos primeros cuartos de milla, tal vez algo más rápido de lo que podía manejar el tren.

Lo cierto es que en la recta no pudo aguantar ese ritmo. Cuando Vilcarima intentó definir con el puntero, no encontró respuesta en éste, y casi a la par apareció por segunda línea la figura de Nuremberg para dejar todo sentenciado. En pocos saltos alcanzó a Puertorriqueño y literalmente lo pasó de largo, estirándole la cancha a los rivales y ganando en todo sitio.

Fueron 4 1/2 cuerpos de separación sobre Bunker (Unbridled Command), que desarrolló una buena presentación. El pupilo de Suárez no salió tan rápido en la suelta, tuvo que relegarse los primeros metros, sufrió con la arena que le iba cayendo de los que corrían delante suyo, pero acortó ventaja por los palos entrando a la recta final y bajó fuerte en el final, para reclamar el placé, delante de Puertorriqueño, y dejando la impresión que será muy peligroso a medida que se alarguen las distancias.

Kobain decepcionó. El favorito de la cátedra nunca estuvo en carrera y su presentación fue tan lejos de lo esperado, que no debería tomarse en cuenta. Mostró una versión completamente opuesta a la tarde cuando salió de perdedor que, sin duda, merece una nueva oportunidad.

Néstor Obregón Rossi

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