La pesadilla de la campeona en la reproducción vive otro desgraciado capítulo; todavía no ha podido siquiera tener un hijo ganador

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- La mala suerte de la formidable Zenyatta en la reproducción sumó un nuevo capítulo hoy, cuando desde la página web oficial de la inolvidable corredora se dio a conocer que hace algunos días abortó la cría que estaba esperando por el crack argentino Candy Ride, una potranca. El parte indica que la hija de Street Cry se encuentra en perfectas condiciones, y que se analizará los pasos a seguir y sí será servida esta temporada. 

Nacida en 2004, con recién cumplidos 16 años, la zaina propiedad de Jerome y Ann Moss y que vive en el Lane’s End de esta ciudad ganó en 19 de sus 20 actuaciones, cediendo su invicto en su despedida de las pistas, cuando Blame (Arch) la derrotó por nada en el Breeders’ Cup Classic (G1) de 2010 en Churchill Downs, cuando intentaba el doblete tras vencer en la edición anterior, siendo la única yegua en la historia que se llevó la prueba más preciada de la serie. Caballo del Año de 2010 en los Estados Unidos y Campeón Yegua Adulta en 2008, 2009 y 2010, Zenyatta ingresó al Salón de la Fama en 2016, cerrando el círculo.

Toda la ilusión que Zenyatta generó al llegar a la reproducción se ha transformado en una pesadilla, tanto para sus propietarios como para sus muchos fanáticos. La yegua tuvo su primera cría en 2012 a la que se bautizó como Cozmic One (Bernardin), que nunca pudo salir de perdedor y luego fue reeducado para salto. En 2013 llegó Ziconic (Tapit), que tampoco consiguió cruzar el disco adelante. En 2014 tuvo una potranca por War Front que murió en octubre de ese mismo año.

En 2016 dio a luz un macho por War Front, que murió horas después del parto y sólo en 2017 pudo volver a criar un producto, Zellda, una hembra por Medaglia D’Oro que aún no compitió. En 2018 abortó de Into Mischief y en 2020 dio a luz una hembra por Candy Ride, completando su pobre “produce record” hasta el momento.

Zenyatta vive una pesadilla con sus crías en el haras. Ojalá tenga revancha con un hijo de los buenos.