Bacio la rompió en el Nunthorpe y cumplió uno de los grandes sueños de Wesley Ward
- Turf Diario

- hace 13 horas
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El estadounidense dominó de punta a punta en York y le dio al entrenador una de las victorias que más había perseguido durante su carrera; ahora el Breeders' Cup Turf Sprint (G1), en el horizonte

KNAVESMIRE, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Hubo que esperar mucho. Hubo derrotas dolorosas, algunas casi inexplicables. Pasaron Acapulco (Scat Daddy), Lady Aurelia (Scat Daddy) y Golden Pal (Uncle Mo), tres de los velocistas más extraordinarios que tuvo bajo su cuidado. Pero, finalmente, Wesley Ward pudo tachar de su lista de sueños pendientes el Nunthorpe Stakes (G1). Y fue Bacio el encargado de regalarle esa satisfacción, volando este viernes sobre la recta de York.
El estadounidense fue una verdadera bala en los 1000 metros del Coolmore City Of Troy Nunthorpe Stakes (G1) y dejó sin respuestas a los mejores sprinters europeos, imponiéndose por 1 1/4 cuerpo con Juan Hernández en sus riendas y confirmando que aquella enorme impresión que había dejado durante Royal Ascot estaba lejos de ser exagerada.
Ward siguió todo desde su base de Keeneland y, fiel a su personalidad, vivió la carrera como si estuviera pegado a la baranda de York.
“¡Lo hicimos! Estoy tan emocionado que no puedo explicarlo”, contó después. “Estaba gritando y todos mis muchachos acá en Keeneland se volvieron locos. Fue increíble”.
Para entender semejante felicidad hay que retroceder varios años. Ward fue un verdadero pionero entre los entrenadores estadounidenses en Europa. En 2009, cuando todavía era prácticamente un desconocido para el gran público británico, Strike The Tiger (Tiger Ridge) se convirtió en el primer caballo preparado en los Estados Unidos en ganar durante Royal Ascot, llevándose el Windsor Castle Stakes (L). Desde entonces, su cuenta en la reunión más famosa del mundo creció hasta 13 victorias.
York, sin embargo, se había transformado en una suerte de cuenta pendiente. Acapulco quedó segunda en el Nunthorpe de 2015 y, dos temporadas más tarde, la fantástica Lady Aurelia perdió una edición inolvidable ante Marsha por una diferencia mínima. En 2021, Ward volvió convencido de que había llegado su momento con Golden Pal, pero el notable velocista largó mal y jamás pudo desplegar su enorme velocidad.
Esta vez todo salió perfecto. Bacio ya había avisado de lo que era capaz durante Royal Ascot, cuando hizo parecer insignificante un rating de 100 para imponerse con enorme facilidad en el Palace of Holyroodhouse Handicap. Aquella actuación lo catapultó directamente hacia el máximo nivel y lo llevó a ser favorito 3-1 en York.
La lluvia y el consecuente ablandamiento de la pista aparecían como interrogantes importantes. Los velocistas estadounidenses suelen encontrar su mejor versión sobre terrenos firmes, pero Bacio terminó demostrando que las condiciones poco le importaban.
Desde que se abrieron los partidores salió disparado. Su aceleración inicial fue demoledora y rápidamente puso bajo presión a los locales. La pregunta era si semejante gasto temprano terminaría pasando factura durante los metros finales. La respuesta fue contundente: Bacio siguió corriendo y corriendo, tanto que Hernández ni siquiera necesitó exigirlo a fondo para asegurar el triunfo.
“Desde que volvió de Royal Ascot lo entrené bastante liviano. No quería hacer demasiado con él y creo que realmente dio resultado, porque debía volver a viajar y afrontar todo lo que eso implica”, explicó Ward.
Y ya no tiene dudas respecto del nivel de su pupilo: “Es un caballo de enorme calidad, un animal de G1. Realmente demostró lo que es y estoy muy orgulloso de él”, señaló. “Uno nunca sabe qué puede pasar cuando se tira a la parte profunda de la pileta, pero ahora descubrimos que puede nadar con cualquiera”.
Ward también encontró una curiosa explicación para su ausencia en York. No estuvo presente cuando consiguió sus primeros triunfos en la Breeders' Cup, en 2014, con Hootenanny, montado por Frankie Dettori, y Judy The Beauty, y ahora la historia volvió a repetirse.
“Para ser sincero, también tuve mucha suerte no estando en las carreras”, bromeó.
Pero rápidamente trasladó los méritos hacia su equipo y, especialmente, hacia Blake Heap, su histórico asistente, que acompañó a Bacio en Inglaterra.
“Blake está conmigo desde que empecé a entrenar. Si hubiera estado allí sólo habría molestado. Ellos son quienes hacen todo el trabajo y yo únicamente habría puesto la montura al final del día. No puedo agradecerles lo suficiente”, reconoció.
Y profundizó: “Mi nombre aparece y voy a recibir todo el crédito, pero cada persona de este stud trabaja muchísimo con estos caballos tan maravillosos para conseguir cosas como ésta y hacer que entrenadores como yo quedemos bien. Ellos son los héroes anónimos, sin ninguna duda”.
Con el sueño del Nunthorpe finalmente cumplido, Ward ya piensa en lo que viene. Y el próximo objetivo estará bastante más cerca de casa.
Bacio apuntará ahora al Breeders' Cup Turf Sprint (G1) en Keeneland, su propia cancha y donde tendrá la posibilidad de confirmar ante su público la dimensión internacional que acaba de alcanzar en York.
Pero los planes no terminan allí. Ward reveló que, junto con los propietarios, entre ellos MyRacehorse, ya comenzó a proyectar una campaña 2027 que podría llevar al flamante ganador de G1 hasta Australia.
“Estoy realmente entusiasmado por tenerlo de regreso para la Breeders' Cup en su pista. Y, después de hablar con los propietarios, especialmente con MyRacehorse y con mi nuera Caitlin Dunne, que está casada con mi hijo Riley y armó todo este grupo de propietarios, realmente me gustaría ir a Australia para correr el Black Caviar Lightning Stakes en Flemington, en febrero. Ese será su objetivo”, anticipó.
La continuidad está garantizada. “MyRacehorse quiere mantenerlo en entrenamiento a los 4 años y ya lo conversamos. Es un caballo con pocas carreras y tengo muchísima suerte de tener uno como él”.
Durante casi dos décadas, Wesley Ward cruzó una y otra vez el Atlántico buscando conquistar las grandes carreras europeas de velocidad. Royal Ascot terminó convirtiéndose casi en territorio conocido, pero York se resistía.
Bacio terminó con la espera de la manera que mejor entiende Ward: velocidad pura, de principio a fin.
El entrenador gritó y festejó desde Keeneland. No era para menos. Después de 17 años persiguiéndolo, finalmente el Nunthorpe viaja hacia Kentucky.





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