Baeza cambia de manos: irá con Bill Mott tras la muerte de John Shirreffs
- Turf Diario

- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
Uno de los mejores potrillos de la última temporada en los Estados Unidos, compartirá ahora preparador con el crack Sovereignty

ARCADIA, California (Especial para Turf Diario).- El reordenamiento de piezas en la élite estadounidense suma un movimiento de peso. El ganador de G1 Baeza viajará hacia el Este para incorporarse a la caballeriza de Bill Mott, una decisión que llega apenas días después del fallecimiento de su entrenador, John Shirreffs, ocurrido el 12 de febrero a los 80 años.
La noticia, confirmada por Robert Clay (Grandview Equine), copropietario del zaino junto a C R K Stable, tiene un trasfondo tanto deportivo como humano. “Lee Searing y yo hablamos el fin de semana. John y Bill eran amigos. Bill entrenó a la madre (Puca) y yo también trabajé con él. La decisión estaba prácticamente frente a nosotros”, explicó Clay. “Fue bastante sencilla”.
A los 4 años, Baeza ya es un nombre consolidado en la generación clásica reciente. Tercero en el Kentucky Derby (G1) y en el Belmont Stakes (G1) del año último, segundo en el Jim Dandy (G2) y ganador del Pennsylvania Derby (G1), su campaña tuvo un denominador común: enfrentarse repetidamente al campeón Sovereignty (Into Mischief), estrella de Mott y Caballo del Año 2025.
La posibilidad de que ambos compartan stud y eventualmente se enfrenten no es un tabú. “Si tienen que correr uno contra el otro, lo harán. Y si hay opciones para evitarlo, probablemente las tomemos”, reconoció Clay. El horizonte, como en tantos casos de esta magnitud, apunta a la Breeders’ Cup.
“Todos tenemos la Breeders’ Cup en mente. Si están sanos, podrían enfrentarse allí. Quizás también en otra carrera. Pero hay pruebas en el calendario donde pueden separarse por fechas”, añadió.
Baeza, medio hermano del ganador del Derby 2023 Mage (Good Magic) y del vencedor del Belmont 2024 Dornoch (Good Magic), presenta un récord de 2-3-2 en nueve salidas y ganancias superiores a 1,6 millones de dólares. Más allá de las cifras, representa ahora una nueva pieza estratégica en el poderoso engranaje de Mott.
El movimiento no sólo reconfigura la escena deportiva; también simboliza continuidad. La amistad entre Shirreffs y Mott, y el vínculo previo con la familia materna del caballo, le otorgan al movimiento un aire de coherencia en medio de la transición.
En una caballeriza que ya alberga al mejor caballo del momento, Baeza buscará su propio espacio. Y el calendario de otoño podría ofrecer un duelo interno que, de concretarse, tendría aroma a clásico mayor.





Comentarios