Candy Ride: el padre de padrillos que dictó cátedra en un fin de semana histórico
- Turf Diario

- hace 2 días
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Sus hijos en la reproducción tuvieron una cosecha formidable en pruebas de carácter selectivo, y también más allá

La hegemonía de la línea de Candy Ride durante el último fin de semana en los Estados Unidos no fue simplemente una racha de victorias, sino una sentencia genética que retumbó desde Nueva York hasta California. El crack argentino, a través de sus hijos en el haras, dictó una cátedra de superioridad que alcanzó niveles estadísticos asombrosos, que le permiten seguir consolidándose como un padre de padrillos capaz de monopolizar los marcadores más selectos del turf estadounidense.
El brazo ejecutor principal de esta dinastía fue, una vez más, el fenómeno Gun Runner. En el Santa Anita Oaks (G2), la influencia del hijo del crack alcanzó un hito histórico al ocupar los dos primeros puestos del marcador, quedando en los 5 primeros lugares todas nietas paternas del irrepetible Candy Ride.
La victoria de Meaning, que recorrió los 1700 metros en 1m43s99/100, no fue solo un trámite para la gran favorita de Eclipse Thoroughbred Partners, sino una muestra de profesionalismo puro. La potranca debió sortear un desarrollo que se le complicó a mitad de camino cuando el lote se apretó frente a ella, pero una vez que encontró paso libre, dominó con la clase que ya había exhibido en las ventas de Keeneland, donde fue adquirida por 440.000 dólares.
Casi en simultáneo, en la arena de Aqueduct, la línea de Gun Runner volvía a golpear con un contundente 1-3 en el Gazelle Stakes (G3-1800 m, arena). Allí, Always a Runner justificó con creces la inversión de 1.05 millones de dólares realizada por sus propietarios. Lo más destacado de su triunfo no fue solo la autoridad con la que venció, sino el trasfondo de resiliencia física que arrastra: la pupila de Chad Brown debió superar un cuadro grave de neumonía que la obligó a pasar por una cámara hiperbárica y retrasó su debut.
En una demostración de poderío, detuvo el cronómetro en 1m50s97/100 para la distancia, un registro que resultó 74/100 segundos más veloz que el de los machos en el Wood Memorial (G2) disputado apenas una carrera después.
Esta marea de triunfos para la descendencia de Candy Ride se extendió también al Distaff Stakes (G3) en Aqueduct, aunque esta vez a través de otro de sus hijos: Mastery. Su cria Grammy Girl, una zaina de 5 años que supo pasar por las carreras de reclamo, dio el salto definitivo a la élite al derrotar a la campeona dosañera de 2024, Immersive (Nyquist). Con la conducción de Javier Castellano, Grammy Girl dominó los 1400 metros en 1m23s47/100.
Sumando estos resultados a la victoria de Further Ado en el Blue Grass Stakes (G1) de Keeneland, el balance del fin de semana resulta inapelable. La línea de Candy Ride no solo está ganando las carreras más importantes del calendario, sino que está saturando los marcadores de costa a costa. Lo que hace años comenzó con un caballo excepcional en las pistas argentinas, hoy se ha transformado en una de las corrientes de sangre más influyentes y dominantes de la hípica mundial, marcando el pulso de lo que será un mes de mayo vibrante en Churchill Downs.





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