Cherie DeVaux la mujer que sacudió al mundo del turf con su triunfo en el Kentucky Derby
- Turf Diario
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Gracias a la victoria de Golden Tempo, se transformó en la primera entrenadora que gana la carrera más importante del año en los Estados Unidos

LOUISVILLE, Kentucky (Especial para Turf Diario).- El panorama de la hípica mundial se transformó este sábado cuando Cherie DeVaux grabó su nombre en los libros de historia al convertirse en la primera mujer entrenadora en ganar el Kentucky Derby (G1), con Golden Tempo (Curlin) Tras una victoria que resonó mucho más allá de las emblemáticas torres de Churchill Downs, la profesional reflexionó sobre un camino definido por la perseverancia, la fortaleza mental y un compromiso inquebrantable con el bienestar del pura sangre.
Este logro representa el cierre de un círculo perfecto para Cherie DeVaux, que llegó al hipódromo hace más de dos décadas con poco más que un sueño y una ética de trabajo incansable. “Comencé mi carrera aquí hace 22 años como una joven y entusiasta galopadora. No podría creer que hoy estaría sentada aquí. Nunca en mi vida pensé que lo haría”, confesó emocionada ante la magnitud del momento. Su ascenso a la cima del deporte contó con la mentoría del recordado preparador Chuck Simon, al que dedicó el triunfo: “Chuck estaría muy orgulloso. Estoy aquí gracias a él”.
Aunque el hito es histórico para la industria, Cherie DeVaux siempre analizó su trayectoria profesional a través del rendimiento y no del género. Para ella, los desafíos de la pista y las caballerizas son universales y exigen una resiliencia particular que ha cultivado tras años de esfuerzo. “Ser mujer o mi género nunca pasó realmente por mi mente en este camino mío”, señaló. “Debo decir que el hipódromo es un lugar difícil. Es un lugar difícil si eres hombre y es un lugar difícil si eres mujer. Lo que realmente me ha quedado claro es que no todos tienen la misma constitución mental que yo”.
A pesar de estar enfocada netamente en su labor, reconoció el peso de ser una pionera para las futuras generaciones de mujeres en el turf. La victoria sirve como un testimonio poderoso de lo que es posible alcanzar a través de la evolución profesional y la constancia. “Realmente es un honor poder ser esa persona a la que otras mujeres u otras niñas admiren. Se puede soñar en grande y se puede pivotar. Puedes venir de un lugar y convertirte en parte de la historia”, afirmó con contundencia.
Con la mirada puesta en la próxima gema de la Triple Corona, el Preakness Stakes (G1), dentro de 2 semanas en Laurel Park, la entrenadora se mantuvo fiel a sus principios y totalmente enfocada en la condición física de su pupilo. Siguiendo la filosofía que ha llevado a su caballeriza a lo más alto, insistió en que el caballo será quien dicte la agenda futura. “Vamos a dejar que él lo decida”, dijo sobre el viaje.
“Veremos cómo amanece mañana y, posteriormente, en las próximas semanas o los próximos días. Pero vamos a tener que permitir que él nos lo diga, porque el caballo es lo primero. No estamos aquí por nosotros mismos, ni por nuestros egos. Estamos aquí por el caballo”.
Cherie DeVaux hizo historia, disfruta cumplir un sueño, pero, a la vez, ya piensa en mañana. Fiel a su historia.

