top of page

Cosmic Crusader hizo historia en Flemington y conquistó un Cox Plate inolvidable

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 13 horas
3 min de lectura

El caballo de 6 años se recuperó rápidamente de su actuación en la Caulfield Cup y superó a Birdman y Aeliana en una edición excepcional del tradicional G1 australiano. Andrea Leek y William Pike consiguieron sus primeras grandes victorias en una tarde histórica



MELBOURNE, Australia (Especial para Turf Diario).- Cosmic Crusader escribió una página especial en la historia del turf australiano al conquistar este sábado el Cox Plate (G1), disputado por primera vez en Flemington, debido a las obras de reconstrucción que se realizan en Moonee Valley, su escenario tradicional.

Ante 34.617 espectadores, el castrado de 6 años confirmó su extraordinaria evolución y se impuso en los 2040 metros de la competencia, dotada con 6 millones de dólares australianos, proporcionándoles sus primeros triunfos en una prueba de semejante magnitud a su entrenadora, Andrea Leek, y al jockey William Pike.

La victoria tuvo un mérito adicional: apenas siete días antes, Cosmic Crusader había terminado cuarto como favorito en la Caulfield Cup (G1), sobre 2400 metros. Lejos de acusar aquel esfuerzo, regresó rápidamente a las pistas y encontró las energías necesarias para superar a dos representantes del poderoso equipo de Chris Waller.

Con una atropellada sostenida, alcanzó y dominó a Birdman (Free Eagle), al que terminó aventajando por 3/4 de cuerpo. Apenas una cabeza detrás del escolta quedó Aeliana (Castelvecchio), favorita de 4,20 por cada dólar apostado.

Cuarto terminó Ceolwulf (Tavistock), que también venía de competir la semana anterior, cuando fue segundo en el King Charles III Stakes (G1). En tanto, Sir Delius (Frankel), que había encabezado durante mucho tiempo las apuestas anticipadas, no respondió a las expectativas y finalizó sexto.

Cosmic Crusader, que pagó 9,50 por cada dólar, consiguió así su duodécima victoria en 24 presentaciones, consolidándose definitivamente entre los mejores caballos de Australia.

El triunfo provocó una reacción poco habitual en William Pike, reconocido por su personalidad reservada. Apenas cruzó el disco, el jockey se incorporó sobre la montura y celebró con una efusividad que sorprendió incluso a quienes mejor lo conocen.

“Nunca sueño con ganar estas carreras porque siempre me parecen demasiado lejanas”, confesó.

“Antes de cruzar el disco me decía que no festejara, porque no soy de hacerlo. Pero el momento termina superándote, te levantás, saludás y te dejás llevar”, agregó.

Pike también destacó el carácter excepcional de la jornada: “Es increíble, contagioso. Una multitud enorme, un día emblemático y probablemente el único Cox Plate que se corra alguna vez en Flemington. Es muy lindo que nuestros nombres queden grabados en esta historia”, expresó.


Una campaña de crecimiento

El recorrido de Cosmic Crusader hasta esta consagración fue tan exigente como exitoso.

El caballo había desarrollado buena parte de su campaña en Australia Occidental, bajo la preparación de Michael Grantham, con el que conquistó el Northerly Stakes (G1) durante 2025.

Posteriormente pasó a manos de Andrea Leek para afrontar la temporada de primavera en Victoria, una decisión que terminó ofreciendo resultados extraordinarios.

Su primera presentación bajo la nueva preparación llegó el 25 de julio, cuando ganó el Bletchingly Stakes (G3), sobre apenas 1200 metros.

Después se impuso en el P. B. Lawrence Stakes (G2), sobre 1400 metros, fue tercero en el Memsie Stakes (G1) y en el Underwood Stakes (G1), y consiguió otra conquista de máxima categoría en el Turnbull Stakes (G1), sobre 2000 metros, también en Flemington.

El cuarto puesto en la Caulfield Cup parecía haber dejado atrás la posibilidad de un nuevo éxito inmediato, pero Cosmic Crusader volvió a demostrar su enorme resistencia.

En apenas siete actuaciones bajo el cuidado de Leek, pasó de ganar sobre 1200 metros a conquistar uno de los grandes premios más prestigiosos del calendario australiano.

La entrenadora, que anteriormente había desarrollado una exitosa carrera como jockey de obstáculos, reconoció que comenzó a imaginar algo importante después de aquella primera victoria en el Bletchingly.

“En ese momento estaba corriendo sobre una distancia que no era la que realmente necesitaba, y lo que hizo fue extraordinario. Es un caballo de hierro, que no ha dejado de mejorar”, explicó.

Luego, visiblemente emocionada, añadió: “¡Qué campeón! ¡Y qué conducción de Willie Pike! Les agradezco a los Peters por confiarme este caballo”.

Leek también se refirió a lo inesperado de alcanzar semejante nivel tan temprano en su trayectoria como entrenadora.

“Ya lo dije antes: a veces siento que soy una impostora. Tener un caballo como este en una etapa tan temprana de mi carrera es una suerte enorme. No podría estar más feliz”, reconoció.

Cosmic Crusader, hijo de Maurice, no solamente ganó un Cox Plate: se convirtió en el protagonista de una edición irrepetible, disputada lejos de Moonee Valley, y coronó una transformación que lo llevó de figura regional en Australia Occidental a integrante de la élite nacional.

Con 12 victorias, tres conquistas de G1 y una resistencia admirable, su nombre ya tiene un lugar destacado entre los grandes protagonistas de la temporada australiana.



Comentarios


bottom of page