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De Salt Spring a Full Serrano, una historia argentina que sigue escribiéndose

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 2 horas
3 min de lectura

Treinta caballos nacidos en el país sumaron 38 participaciones y siete triunfos en la Breeders’ Cup. En Keeneland, Full Serrano buscará otra página dorada y será el primero en correrla tres veces


Blue Prize ganando el Distaff de 2019 en Santa Anita Park / BREEDERS' CUP
Blue Prize ganando el Distaff de 2019 en Santa Anita Park / BREEDERS' CUP

Por DIEGO H. MITAGSTEIN (Enviado especial de Turf Diario a Lexingto, Kentucky)

LEXINGTON, Kentucky (De un enviado especial).- La historia argentina en la Breeders’ Cup tiene nombres que son leyenda, derrotas que todavía duelen y aventuras que merecen ser recordadas. Comenzó en 1984, con Salt Spring (Salt Marsh) en la primera edición, y este sábado tendrá un capítulo inédito en Keeneland: Full Serrano se convertirá en el primer ejemplar criado en el país con tres participaciones en la serie.

Hasta 2025 fueron 38 actuaciones de 30 caballos distintos, con siete victorias conseguidas por seis protagonistas. La primera gran heroína fue Bayakoa (Consultant's Bid), dueña de un doblete memorable en el Distaff (G1) de 1989 y 1990. Paseana  (Ahmad) prolongó el dominio femenino en 1992 y, al año siguiente, estuvo a una cabeza de repetir: Hollywood Wildcat (Kris S) le arrebató el triunfo y otra argentina, Re Toss (Egg Toss), completó el podio. Una definición con dos banderas albicelestes entre las tres primeras.

Y todavía quedaban páginas extraordinarias por escribir. El nombre de Invasor (Candy Stripes) ocupa un lugar aparte. En 2006, en Churchill Downs, derrotó a Bernardini (A.P. Indy) y Premium Tap (Pleasant Tap) para conquistar el Classic (G1), la carrera más codiciada del programa. Calidoscopio (Luhuk) hizo historia en 2012 al quedarse con el Marathon (G2), a los 9 años; Blue Prize (Pure Prize), cuarta en 2018, regresó en 2019 para consagrarse en el Distaff. Y Full Serrano sumó el séptimo éxito nacional con su resonante Dirt Mile (G1) de 2024 en Del Mar, bajo la conducción de Joel Rosario.

Pero el álbum guarda otras actuaciones inolvidables. Blue Stripe (Equal Stripes), que había debutado en la serie en 2021, rozó la gloria en el Distaff de 2022, aquí mismo en Keeneland: Malathaat (Curlin) la venció por apenas el hocico, con Clairiere (Curlin) también encima. Indy Point (Indygo Shiner) fue tercero en el Turf (G1) de 2013, detrás de Magician (Galileo) y The Fugue (Dansili); Different (Candy Stripes) ocupó igual puesto en el Distaff de 1996 y Didia (Orpen), tras correr en 2023, llegó tercera en el Filly & Mare Turf (G1) de 2024, detrás de Moira (Ghostzapper) y Cinderella’s Dream (Shamardal).

Hubo, además, nombres enormes que no lograron festejar: Festin (Mat Boy) fue favorito en el Classic de 1991; Gentlemen (Robin des Bois) llegó al de 1998 con un prestigio extraordinario; Miss Linda (Southern Halo) intervino en la Distaff de 2001 y terminó sexta, en una prueba que ganó Unbridled Elaine (Ubridled's Song). La lista incluye a Paradies (Logical, 1986), Criollito (Candy Stripes, 1996), Jazzy (Southern Halo, 2007 y 2008), Romp (Incurabl Optimisr, 2010 y 2012), Miss Match (Indygo Shiner, 2011), Suggestive Boy (Easing Along, 2012) y Ever Rider (Rider Stripes, 2013).

Tampoco faltaron historias especiales: Ordak Dan (Hidden Truth) corrió el Turf de 2015, precisamente en Keeneland, con Jorge Ricardo en sus riendas; Corona del Inca (Luhuk) asumió el desafío del Distaff de 2016 y, desgraciadamente, murió tras lesionarse en la carrera; Hi Happy (Pure Prize), Smart Choice (Grand Reward) y Vale Dori (Asiatic Boy) llevaron la bandera en 2018. Más cerca en el tiempo llegaron Che Evasora (Greenspring) y El Encinal (Il Campione), ambos en 2024, y Sarawak Rim (Remote), séptima en el Distaff de 2025 y última argentina en sumarse a la nómina.

Bayakoa, Paseana, Invasor, Calidoscopio, Blue Prize y Full Serrano escribieron las líneas más brillantes. Los demás también son parte de un recorrido notable, construido con caballos nacidos a miles de kilómetros de los grandes escenarios y sostenido por la ambición de competir contra los mejores.

Tras terminar quinto cuando intentó defender su corona en 2025, ahora, de nuevo en Kentucky, Full Serrano tiene por delante algo que ninguno de sus compatriotas hizo: largar por tercera vez en una Breeders’ Cup. Y la posibilidad de regalarle al país otra tarde inolvidable.

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