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Dolor inmenso en Brasil: murió el talentoso jockey Leandro Henrique, a los 27 años

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 1 hora
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Dolor inmenso en Brasil: murió el talentoso jockey Leandro Henrique, a los 27 años



RÍO DE JANEIRO, Brasil (Especial para Turf Diario).- Hay noticias que resultan imposibles de escribir sin que duelan. Leandro Henrique falleció durante la madrugada de este miércoles 19 de agosto, a los 27 años, después de luchar por su vida desde el domingo, cuando sufrió una grave caída durante la segunda carrera de la reunión disputada en el Hipódromo da Gávea.

El turf brasileño está de luto. Se fue uno de sus jockeys más talentosos y queridos, un profesional que desde muy chico construyó una trayectoria extraordinaria y que todavía tenía muchísimo camino por delante.

Tras el accidente, Leandro recibió atención inmediata por parte del equipo médico en la pista y fue trasladado al Hospital Miguel Couto. El martes había sido derivado a la Casa de Saúde São José, en Humaitá, donde permaneció bajo cuidados médicos hasta su fallecimiento.

Nacido en Pernambuco, Henrique estaba ligado a los caballos prácticamente desde que tuvo uso de razón. A los 9 años comenzó su formación en la Escola de Pôneis, en Recife, y apenas 5 temporadas más tarde, con 14, ya competía en el Hipódromo da Madalena. El siguiente paso fue Río de Janeiro, donde su talento no demoraría demasiado en explotar.

Ganó por primera vez en Gávea el 7 de junio de 2015, con Urbanesco (Tiger Heart), para el Stud JIFE. Lo que siguió fue un ascenso vertiginoso. En la temporada 2016/2017, con apenas 16 años, se consagró campeón de la estadística de jockeys del principal hipódromo brasileño, convirtiéndose en el único alumno de la Escola de Profissionais do Turfe del Jockey Club Brasileiro que consiguió semejante logro.

Desde sus primeros pasos contó a su lado con Danilo Aglio, su agente de montas y compañero inseparable a lo largo de una carrera que rápidamente empezó a llenarse de grandes victorias.

Su contratación por el Haras Anderson abrió otro capítulo fundamental. Con los colores de la familia Stabile encontró continuidad y éxitos de máxima jerarquía. Uno de los momentos que marcaron definitivamente su ascenso llegó con Emperor Roderic (Roderic O'Connor), criado por el propio Anderson y defensor del Stud Pedudu, con el que ganó el Grande Prêmio Cruzeiro do Sul - Derby Brasileiro (G1), consiguiendo allí el primer triunfo de G1 de su campaña.

Sin embargo, cuando alguna vez le preguntaron cuál había sido el mejor caballo que había montado, Leandro no dudó: London Moon (Agnes Gold).

Con aquel notable ejemplar, primero representante del Haras Anderson y luego del Haras Sweet Carol, construyó una sociedad formidable. Juntos ganaron la Copa Precocidade e Velocidade de la ABCPCC, el Grande Prêmio Jockey Club Brasileiro (G1), el Grande Prêmio Estado do Rio de Janeiro (G1) y el Grande Prêmio Presidente da República (G1), carrera con la que London Moon cerró su campaña.

Otro momento imborrable había llegado en 2021. Montando a la argentina Casa Blanca (Roman Ruler), del Haras Santa Maria de Araras, Leandro alcanzó su victoria número 1000, y no en una prueba cualquiera: fue imponiéndose en el Grande Prêmio Henrique de Toledo Lara (G2).

Pero 2025 quedará para siempre como el año más especial de su vida. Fuera de las pistas se convirtió en padre de Manoela, fruto de su relación con la entrenadora Victoria Mota. Y sobre ellas alcanzó el triunfo que todo jockey brasileño sueña alguna vez con conseguir: el Grande Prêmio Brasil (G1).

Lo hizo con Sinsel (Alpha), del Stud Red Rafa, agregando su nombre a la historia de la carrera más importante del turf de aquel país. Una victoria que resumía años de trabajo, sacrificios y crecimiento desde aquel chico que había empezado entre ponies en Recife.

Recientemente había sido contratado por el Haras Santa Maria de Araras, otra señal del enorme prestigio que había conseguido dentro de la actividad. Para esa poderosa caballeriza consiguió con Passion Of Detail (Hofburg) el Grande Prêmio Margarida Polak Lara - Taça de Prata (G1), que terminaría convirtiéndose en la última gran conquista de su campaña.

Todo ocurrió demasiado rápido. Su llegada desde Pernambuco, aquella primera victoria de 2015, la estadística ganada siendo prácticamente un chico, los primeros grandes premios, Emperor Roderic, London Moon, las 1000 victorias, Sinsel y el Brasil...

Y, por encima de cualquier carrera, Manoela.

Leandro Henrique tenía apenas 27 años. Una edad que vuelve todavía más difícil aceptar una noticia que golpea de lleno al turf sudamericano.

Quedarán sus grandes victorias y una campaña extraordinaria. Quedará el recuerdo del jockey talentoso que llegó desde Recife para conquistar Gávea y transformarse en una de sus figuras. Y quedará, sobre todo, el enorme cariño que supo generar entre quienes compartieron con él las pistas y la vida.

El turf brasileño perdió este miércoles a uno de los suyos. Y demasiado pronto.

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