El Fortín pisó fuerte en el Handicap Ringaro y dio un paso firme en la velocidad
- Turf Diario

- 15 nov 2025
- 2 Min. de lectura
El hijo de Il Campione resolvió con claridad un turno exigente y sube en el ranking de los sprinters

Sol y clima perfecto fueron el marco para el triunfo de El Fortín en el Handicap Ringaro (1000 m, césped), la prueba central de la jornada del viernes en el Hipódromo de San Isidro y que recordó al tordillo que sirvió con tanto éxito en el Haras Abolengo, produciendo caballos del nivel de la crack Spiny, Punk, los Derby Winners Cheerful y Berliner, Valenti, Irina y tantos otros buenos caballos que se lucieron entre fines de los '80 y la década del '90.
De 3 años, y cargando 54 1/2 kilos, el hijo de Il Campione resolvió todo con bastante contundencia, redondeando el doblete en la tarde para Lucrecia Carabajal, la jockey más ganadora en la historia del turf sudamericano. Dicho sea de paso, fue una fecha propicia para las chicas, pues también llegaron a las fotos las aprendices Agustina Valdez y María E. Schneider.
Procedente de un interesante triunfo en el plano condicional, El Fortín corrió de menor a mayor, dejando que The Great Cash (The Great Day, 57) saliera a marcar el camino con ventajas sobre Señor de Salva (Sebi Halo, 56 1/2) y Contra Pronóstico (Daddy Long Legs, 54).
Lucrecia buscó la parte externa con el favorito y desde allí empezó a crecer, alcanzando la carrera por los 300 metros y dominando segundos más tarde, poniéndose cómodo en la cuadra final hasta cruzar el disco con 1 1/2 cuerpo de ventaja sobre Señor de Salva, en una mejor versión.
A 2 largos, Contra Pronóstico completó la trifecta, 1 1/2 cuerpo por delante de The Great Cash, que cedió su invicto reprisando tras larga data y haciendo el esfuerzo temprano, ligero. El tiempo de la carrera fue de buenísimos 54s89/100, tras parciales exigentes de 22s29/100 y 44s16/100.
Criado por el Haras El Paraíso, y defendiendo los colores del Stud San José de Ecuador, El Fortín tiene por madre a Ansia Eterna (Angiolo), en la familia de la clásica Kirenia (Ahmad), no de las más generosas, pero que siempre apela a su peso genético para aportar victorias.
El Fortín crece en la corta y tiene potencial para transformarse en una de las caras de la categoría en los próximos meses.





Comentarios