El Mejor Recuerdo, un caballo para guardar por siempre
- Turf Diario

- hace 23 horas
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A los 7 años, el rosarino volvió a exhibir su enorme corazón para derrotar a Rugiente y Despacito en el Clásico Pablo G. Falero. Alcanzó su 18ª victoria y, luego de dos intentos frustrados, finalmente pudo quedarse con una de las carreras que le faltaban

El Mejor Recuerdo no corre contra la edad. Corre como si el tiempo no existiera. A los 7 años conserva las mismas ganas, la misma salud y ese coraje inmenso que le permitió convertirse en uno de los grandes referentes de la velocidad argentina. Este lunes volvió a demostrarlo en Palermo, donde conquistó el Clásico Pablo Gustavo Falero (1200 m, arena normal) y elevó a 18 el número de victorias de una campaña sencillamente extraordinaria.
Le faltaba esta carrera. Había terminado cuarto en 2023 y, en la temporada anterior, el ahora G1 El Epecuén (Il Campione) lo había doblegado por apenas medio cuerpo. Pero El Mejor Recuerdo regresó una vez más, dispuesto a buscar aquello que se le había negado. La tercera fue la vencida.
El representante del Haras Don Julián no necesitó hacer nada diferente. Le alcanzó con ser él mismo: viajar bien ubicado, responder cuando William Pereyra se lo pidió y poner el corazón sobre la pista cuando Rugiente (Il Campione) intentó comprometerlo. Allí volvió a aparecer ese competidor admirable que jamás especula con el esfuerzo y que, incluso después de tantos viajes y tantas batallas, conserva intacta su voluntad de ganar.
La lucha por el segundo puesto también estuvo a la altura del espectáculo. Rugiente consiguió conservarlo por apenas el pescuezo sobre el veterano Despacito (Sabayón), que a los 9 años volvió a ofrecer una actuación estupenda. El tiempo del ganador fue de 1m11s26/100, completándose el marcador con Huracán Risk (Security Risk), Amiguito Don José (Todo Un Amiguito) y Bienhechor (Hurricane Cat).
El resultado reunió en los primeros puestos a tres caballos ejemplares. El Mejor Recuerdo llegó a los 18 triunfos; Rugiente, también hijo de Il Campione, ya ganó 10 veces y lleva varias temporadas instalado entre los mejores velocistas con codo; y Despacito, dueño de 19 conquistas, sigue viajando desde Santa Rosa y respondiendo con una vigencia que emociona. Entre todos construyeron una llegada que fue bastante más que una simple cuestión deportiva. Fue una celebración de la salud, de la nobleza y de esa capacidad única que tienen algunos purasangres para prolongar sus campañas sin perder entusiasmo ni categoría.
Detrás de El Mejor Recuerdo vuelve a aparecer el enorme trabajo de Daniel Cima. Prepararlo en Rosario, sostenerlo sano durante tantos años, elegir cada compromiso y conseguir que responda una y otra vez en Palermo, San Isidro, La Plata y el Independencia es una obra que merece todos los elogios. En tiempos en los que las campañas suelen ser breves, Cima logró que su caballo atravesara temporadas, distancias y escenarios siempre entre los protagonistas.
Criado por el Haras El Paraíso, El Mejor Recuerdo ya había alcanzado la gloria en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires (G1), además de imponerse en el Clásico Ciudad de La Plata (G2) y en una larga lista de cotejos importantes. Llegaba esta vez respaldado por sus victorias en el Día de la Bandera y en el General San Martín de Rosario, confirmando que la edad es apenas un dato cuando sobran condiciones, salud y corazón.
El Mejor Recuerdo, Rugiente y Despacito son los caballos que todos sueñan tener. Los que corren, vuelven, viajan, enfrentan siempre a los mejores y jamás dejan de entregar todo. En el Falero, el triunfo fue para el rosarino, pero el aplauso alcanzó a los tres. Porque campañas semejantes son un orgullo para sus equipos y un regalo para el turf.





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