top of page

El San Diego Handicap y los 4 antecedentes de victorias argentinas en Del Mar

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 16 jul
  • 4 min de lectura

Figonero, Matún, Fanatic Boy y Catch a Flight consiguieron imponerse en una de las pruebas tradicionales del mitín en el hipódromo de la baja california, donde este sábado el campeón Full Serrano tendrá el enorme desafío de enfrentar a Journalism


Catch a Flight ganando el San Diego Handicap de 2015 / BENOIT PHOTO
Catch a Flight ganando el San Diego Handicap de 2015 / BENOIT PHOTO

DEL MAR, California (Especial para Turf Diario).- Para Full Serrano, Del Mar está lejos de ser una pista más. Allí alcanzó el momento más importante de su campaña cuando conquistó el Breeders’ Cup Dirt Mile (G1), y también fue segundo en el Pacific Classic (G1), dos actuaciones que terminaron de instalarlo entre los mejores caballos argentinos que compitieron en los Estados Unidos durante los últimos tiempos.

Este sábado, el hijo de Full Mast criado  por el Haras Gran Muñeca volverá a ese escenario tan especial para correr el San Diego Handicap (G2-1700 m, arena, US$ 200.000), la tradicional antesala hacia el Pacific Classic, aunque el desafío será enorme: entre sus rivales estará nada menos que Journalism (Curlin), una de las grandes figuras de la hípica norteamericana y múltiple vencedor de G1.

Sin embargo, Full Serrano no llegará solo desde el punto de vista histórico. Detrás suyo aparecerán 4 nombres argentinos que supieron ganar el San Diego y que construyeron una relación muy particular entre la prueba californiana y la cría nacional: Figonero (Idle Hour), Matún (Beigler Bey), Fanatic Boy (Mat-Boy) y Catch a Flight (Giant's Causeway).

Inaugurado en 1937, el San Diego formó parte del programa inicial de la historia de Del Mar, disputado el 3 de julio de aquel año. Abierto actualmente para ejemplares desde los 3 años, se corre sobre 1 1/16 milla y es considerado el principal ensayo local rumbo al Pacific Classic, el gran objetivo del verano en la costa oeste. Por su historial pasaron campeones como Native Diver (Imbros), California Chrome (Lucky Pulpit), Accelerate (Lookin At Lucky) y Maximum Security (New Year's Day). Native Diver conserva el récord de victorias, con 3 éxitos consecutivos entre 1963 y 1965.

La primera bandera celeste y blanca llegó a la cima en 1972 gracias a Figonero. A los 7 años, con Fernando Alvarez en sus riendas, preparado por Warren Stute y defendiendo los colores de Clement L. Hirsch, se impuso en 1m40s4/5.

Nacido en el Haras Argentino e hijo de Idle Hour, Figonero ya era una celebridad en California. Después de ganar el Gran Premio San Isidro de 1968 fue vendido a Hirsch, y en su presentación para sus nuevos propietarios conquistó la Hollywood Gold Cup. Poco después estableció un récord mundial para 1800 metros al vencer en el Del Mar Handicap de 1969, en 1m46s1/5. Su campaña estadounidense se extendió durante 4 temporadas y lo convirtió en uno de los primeros grandes embajadores del turf argentino en aquella región.

Sólo dos años más tarde, en 1974, llegó el turno de Matún. El hijo de Beigler Bey tenía 5 años y fue llevado al triunfo por el legendario Bill Shoemaker, con preparación de Charlie Whittingham, uno de los entrenadores más importantes de todos los tiempos en los Estados Unidos. Matún marcó 1m41s y le dio a Whittingham una de sus 5 victorias en el San Diego, cifra que todavía comparte como récord entre los cuidadores.

El paso de Matún por el San Diego dejó, además, una derivación notable dentro de la genética argentina. Su hijo más destacado fue Mat-Boy, Caballo del Año en nuestro país y luego ganador del Widener Handicap (G1) en Hialeahm y del Gulfstream Park Handicap (G1) en Gulfstream Park -en tiempo récord.

Mat-Boy regresó para prestar servicios como padrillo en el Haras La Biznaga y produjo, entre otros grandes corredores, a Fanatic Boy, que en 1993 prolongaría la cadena familiar en la misma carrera que había ganado su abuelo.

Preparado por Ron McAnally y montado por Chris McCarron, Fanatic Boy llegó al San Diego como el participante menos jugado de un lote de cinco. Corriendo sobre 1800 metros, distancia utilizada entre 1991 y 1993, quedó hasta 12 cuerpos detrás de los punteros, mientras el chileno Memo (Mocito Guapo) y Missionary Ridge (Caerleon) planteaban parciales violentos.

McCarron no se desesperó. Conservó energías, inició su avance al promediar el último codo y, cuando ingresó en la recta, Fanatic Boy desplegó una atropellada formidable para superar por 2 1/2 cuerpos al favorito Memo. El argentino pagó US$ 16,80 y marcó 1m48s2/5, derrotando también a caballos de la categoría de Sir Beaufort (Pleasant Colony), ganador del Santa Anita Handicap (G1), y Missionary Ridge, vencedor del Pacific Classic del año anterior.

Pasarían 22 años hasta que otro caballo nacido en la Argentina volviera a festejar. El encargado fue Catch a Flight, que en 2015 puso nuevamente los colores nacionales en lo más alto.

Hijo de Giant’s Causeway y Callaia (Lode), Catch a Flight había realizado la primera parte de su campaña en Brasil antes de ser enviado a los Estados Unidos. Siempre defendió la chaquetilla del Haras Santa Maria de Araras y, bajo la preparación de Richard Mandella, se afirmó rápidamente en la división de fondo californiana.

Con Gary Stevens, otro integrante del Salón de la Fama, Catch a Flight viajó cuarto, atacó en la recta y alcanzó en los últimos metros a Appealing Tale (Tale of the Cat), al que derrotó por cabeza en 1m43s08/100. Fue una conducción medida al milímetro y la tercera victoria del argentino en siete presentaciones en los Estados Unidos, siempre enfrentando rivales de alto nivel.

Figonero abrió el camino; Matún estableció una tradición; Fanatic Boy la continuó a través de su propia sangre, y Catch a Flight la recuperó en tiempos más cercanos. Ahora será Full Serrano el encargado de intentar escribir el quinto capítulo.

La misión luce difícil, especialmente por la presencia de Journalism, pero el argentino conoce cada rincón de Del Mar y ya demostró que allí puede competir de igual a igual con los mejores. El San Diego será su regreso a las carreras y también el punto de partida hacia otro posible intento en el Pacific Classic.

Full Serrano tendrá enfrente a una figura enorme. Pero, cuando se abran las gateras, también correrá acompañado por casi seis décadas de historia argentina en una de las carreras más tradicionales de California.

Comentarios


bottom of page